jueves, 24 de enero de 2013

La seguridad y la defensa de la Patria y de la Humanidad exigen, y a la vez posibilitan, localmente, el funcionamiento pleno de las instituciones y el ejercicio de la ética de la democracia, los derechos fundamentales del ser humano, y aseguran la soberanía y la independencia de un país, respetando el derecho internacional y fortaleciendo la paz mundial, para lo cual la ciudadanía debe estar informada por medio de las libertades de pensamiento y expresión, lo que desde hoy, jueves 24, será una contribución más de de la alianza entre la web y blog “Defensa Nacional”, y este espacio de las redes (el de JLSG), por medio de una emisora “on line” (http://www.desdeparaguay.com/grc)


Escribe José Luis Simón G.
El Palacio de López, sede de la Presidencia de la República y cabeza del Poder Ejecutivo de la República, con la tricolor enseña en lo alto, flameando bajo el cielo de la Patria paraguaya, y abrazándose con la Humanidad, es la sede física del Poder Nacional, real y potencial, erigido desde la soberanía ciudadana, y a la cual debe brindar seguridad plena el Estado de derecho democrático (Edd), en construcción en nuestro país. Una de las graves deficiencias de la apertura política de 1989, con la ciudadanía e historia paraguayas, es la de la Seguridad y Defensa de la sociedad e instituciones del Edd, sin las cuales resulta imposible aspirar a la calidad de vida, con libertades y garantías fundamentales como la Justicia. En esta actividad le cabe una gran responsabilidad a los medios de comunicación, sobre todo observando la coyuntura regional del golpe palaciego totalitario “castro-bolivariano” en Venezuela, y las previas agresiones de ese origen padecidas por el Paraguay (Foto de Carlos Crichigno).


El programa de radio “on line” (http://www.desdeparaguay.com/grc), que informalmente se inaugura hoy jueves 24 de enero, en la emisora “Stereo GRC Musical. Veinticuatro horas de música para nuestra gente”, aquí y en el mundo, y para todos los pueblos del mundo, es el resultado de la alianza estratégica entre las web, página y “twitter” denominadas “Defensa Nacional”, de más de una década de antigüedad, las primera plataformas, y el   esfuerzo de menos de un año, del blog, páginas de “facebook” y cuenta en “twitter” de JLSG.

Esto demuestra que ya no es tan cierto aquello de que los paraguayos somos incapaces de ponernos de acuerdo, no para pedirle al país que se ocupe de nosotros, sino como quería aquél gran estadista que fuera el asesinado presidente norteamericano, para decirle a la propia Patria: “Es esto lo que modestamente ofrendamos a los compatriotas de las redes, en homenaje al sacrificio de tantos de nuestros mayores, hombres y mujeres”.

Y lo hacemos en una coyuntura histórica –aquí, y en América Latina y el Caribe, y en el mundo– amenazada por excesivos peligros para la democracia de ciudadanos y ciudadanas que aspiramos ayudar a construir. Es decir, hablamos de una democracia regida por la soberanía popular, no politiquera, y de avances sistemáticos hacia la calidad de vida, en todas sus dimensiones y con énfasis en la educación, la salud, la Justicia, las libertades y garantías y derechos, el trabajo y la preservación de la dignidad trascendente del ser humano. Este jamás debe ser apenas un medio para fines económicos o político-ideológicos. El ser humano, que no lo es sino solo en sociedad, nunca puede ser únicamente un medio.

El programa de fondo en esta radio en construcción correrá por cuenta de Carlos Crichigno, un compatriota pionero en conectividad, y, desde tiempo ha, volcado a los problemas de la seguridad y defensa de la nación, y de quien esto firma, que comparte esa preocupación, tal como ya la hemos definido días atrás.

Este programa central, todavía sin nombre, será para la gente, para que todos hablemos, nos expresemos, aprendamos a debatir civilizadamente, y para estimular la aparición de puntos básicos de coincidencia, en términos nacionales.

Lo nuestro no es ni será la política partidaria, proselitista, que hoy es tan solo politiquería, sino política nacional y de Estado, desde la sociedad, para que como nación e identidad nos fortalezcamos dentro de la Humanidad, y que cada quien después traslade esos valores a sus propios ámbitos de actividad, empezando por la política, que para nosotros es lo vinculado al poder, pero desde la perspectiva del servicio y bien público, y siempre respetando a la Constitución, los tratados, las leyes.

La seguridad y la defensa en el Edd
Recordemos lo que hemos explicado días atrás, desde estos mismos espacios: “La seguridad humana integral, individual y colectiva, que tiene uno de sus componentes en las políticas de Estado referidas a la Defensa Nacional (DN), no es un fin en sí mismo para el Estado de derecho democrático (Edd), entendiendo por tal el marco jurídico-político del sistema democrático representativo de gobierno, que exige la más amplia participación de la ciudadanía. Esto no en el sentido totalitario castro-comunista y ‘bolivariano’, el de la locura del denominado ‘socialismo siglo XXI’.

“El Edd, representativo, es a la vez uno de ciudadanía vigilante de sus propios representantes, quienes deben ser auténticos servidores públicos, constitucionalmente hablando, y, por encima de todo, es una sociedad política (¡jamás politiquera!) con hombres y mujeres cumplidores de sus obligaciones-deberes constitucionales, y exigentes, sin jamás claudicar de sus derechos, libertades y garantías.

“El Edd es característico de las sociedades abiertas, con economía de libre mercado, responsabilidad social y sostenibilidad, integrada bilateral, regional, continental y mundialmente con pueblos y Estados que comparten similares valores, ideales, principios y propósitos. Este Edd requiere de intereses e identidad nacionales definidos, y con aparatos estatal y gubernamental eficientes y adecuados a las necesidades del país.

“Únicamente en los regímenes dictatoriales, autoritarios o totalitarios la seguridad se autonomiza de los límites legales y legítimos que caracterizan al Edd, para convertirse en un fin supremo, en sí mismo, que no es otro que el mantenimiento de una opresiva estructura de dominación, a cualquier precio, como ocurre con los sistemas totalitarios, de izquierda (comunismo) o de derecha (nazi-fascismo). Y al que también pueden conducir los ‘totalitarismos de mercado’, que resultan del poder económico-financiero no sujeto a leyes legales, legítimas, justas y razonables (de cumplimiento posible), lo que nada tiene que ver con economías estatizadas o centralmente planificadas (totalitarismos comunista y nazi-fascista)”.

Nuestra filosofía periodística y para las redes
Para hacer realidad nuestros propósitos, desde el ámbito particular de las comunicaciones, la filosofía y valores que este medio “on line” se compromete a poner en práctica, siempre y en todos sus espacios, se manifestarán por medio de los siguientes principios puestos en práctica, coherentes todos con los ideales del Edd y de la sociedad abierta:

El periodismo y la comunicación en las redes constituyen una “función pública” (originada materialmente en iniciativas y/o empresas privadas, en términos organizativos, y jurídico-políticamente en el Edd), lo cual quiere decir que las responsabilidades de la emisora exceden los fines meramente económicos de cualquier empresa y el de las relaciones laborales que les son inherentes.
Es este emprendimiento uno de servicio público, por encima de todo y fundamentalmente, sin jamás perder de vista la legítima aspiración de autofinanciar empresarialmente esta iniciativa periodístico-comunicacional. Es que la naturaleza de tal tipo de servicio  no acaba ni empieza con la búsqueda de la rentabilidad económica, que siempre debe regirse por medios legales y la competencia honesta.

Quienes trabajaremos profesionalmente en esta emisora no realizaremos tan solo una actividad organizada y subordinado dentro de una unidad empresarial de este tipo, y tenemos la obligación de entender la naturaleza de nuestra enorme responsabilidad individual y social en la obtención, elaboración y difusión de la información y de las ideas.

Nuestra emisora sostiene que el compromiso central  de todas nuestras plataformas comunicacionales y periodísticas es con la sociedad en su conjunto, respetando siempre escrupulosamente los derechos, libertades y garantías de las personas.

La información, análisis, comentarios y opiniones (que vayan a ser obtenidos  dentro de los límites de la perfectibilidad humana) serán difundidos, sin analizar ventajas o desventajas, públicas o privadas, siempre con respeto hacia los valores fundamentales de la persona humana, y sin emplear la emisora como arma al servicio de intereses que no sean otros que los elevados ideales que se inspiran en estos principios y valores humanistas sustantivos.

Esta plataforma de las redes garantiza que siempre difundirá todo aquello que de relevancia pública haya de obtener, cuidando debidamente la comprobación de los hechos, acontecimientos y procesos propalados, siempre que resulte de evidente interés público y periodístico, y sin jamás haber infringido ninguna ley para la obtención de tales contenidos.

Los profesionales periodistas del medio se comportarán con integridad, buena fe y neutralidad (respecto de intereses particulares: propios o extraños) en la búsqueda de informaciones y en su propalación, inhibiéndose de retener, derivar u ocultar información, comentarios, análisis, opiniones, etc., en ninguna circunstancia.

Esta plataforma comunicacional de las redes, y quienes vayan a trabajar con nosotros, aceptan que las informaciones, valores e ideas no son mercancías de las que puedan apropiarse individualmente, sino que ellas constituyen propiedad de la sociedad en su conjunto, la que a través de lectores y anunciantes financia el proceso informativo y posibilita en los hechos la materialización de las libertades fundamentales de prensa y expresión.

Una reflexión última
Una iniciativa comunicacional como la que se ofrece aspira a convertirse en un instrumento de unidad nacional sin el menor componente chovinista y sin jamás desconocer la pluralidad de actores, intereses, ideales políticos, etc., siempre en la perspectiva del Edd y de la sociedad abierta, que para su permanencia en la historia requieren también de la educación ciudadana en las cuestiones fundamentales de la seguridad y defensa de la Patria paraguaya y de la Humanidad. Aquella y esta habrán de condenarnos sin posibilidad de apelación alguna, de no proceder tal como nos comprometemos públicamente a hacerlo.




JLSG

Asunción, a jueves 24 de enero de 2013
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Código del artículo: RGCC

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