El pabellón nacional se eleva a los cielos de la tierra y atrás el Templo de la Patria, el Panteón Nacional de los Héroes y Oratorio de la Virgen Santa María de la Asunción, que nos acogen a todos, creyentes y no creyentes, nacionales y gentes de otras tierras. ¡Este Templo-Oratorio representa soberanía entre iguales, Estado de derecho democrático y sociedad abierta, que permiten construir a diario, paso a paso, con justicia y libertad, la condición humana!

miércoles, 30 de abril de 2014

A los maestros (en su día, que en el Paraguay se celebra cada 30 de abril), y en todos ellos a quienes fueron, son, continúan y seguirán siendo mis maestros, mi sentido y sencillo homenaje de gratitud perenne, que comparte con ustedes este alumno o estudiante vitalicio del extraordinario privilegio que es la vida, la cual desde los desafíos del existir nos permite llegar a Ser, esto último en el sentido de la condición humana plena.

Escribe José Luis Simón G.
Un Maestro universal: “Sócrates de Atenas (en griego Σωκράτης, Sōkrátēs; 470-399 a. C.) fue un filósofo clásico ateniense considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal. Fue maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como discípulo, siendo estos tres los representantes fundamentales de la filosofía de la Antigua Grecia (Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sócrates, el crédito también para la escultura romana del Maestro, del siglo I d.C., exhibida en el Museo del Louvre).


Mis maestros primordiales fueron padre y madre, y mis mayores, entre estos tanto los de la propia familia, la extensa de antes, como aquellos que eran los “parientes” del corazón y el afecto, que heredábamos de las amistades más cercanas de nuestros progenitores. ¡Fue todo un privilegio, casi desconocido hoy, porque la familia ya prácticamente no existe, ni siquiera como concepto! Padre, madre y mis mayores, no eran practicantes de la religión católica que en su mayoría profesábamos: eran creyentes, pero desencantados a raíz de la gran distancia existente entre los sermones y las prácticas de los predicadores, con las honrosas excepciones de siempre. Mis hermanos y yo estudiamos en colegios y universidades católicas, que no influyeron en nuestras convicciones y creencias, al menos tanto como el orar en familia y el sentir al buen Dios, gracias a la piedad de padre, madre y mayores. En mi caso particular (creo que también lo experimentaron mis hermanos) mi fe en el Nazareno sobrevivió a todas las crisis existenciales e intelectuales gracias al hogar-templo: el culto religioso privado, a los antepasados y al Dios o a los Dioses, que mucho después supe que era un fenómeno multicultural y pluricivilizacional, por ejemplo en la antigüedad romana y en las más que milenarias culturas asiáticas.

Regresando a lo de la genealogía de mis maestros, después de los primordiales casi enseguida se sumaron a ellos, de manera sucesiva, quienes fueran mis maestros en la escuela, en el colegio (básico y bachillerato) y en las universidades por las cuales pasé. ¡Fue otro privilegio el haber podido acceder a la educación formal, a la que en nuestro país siguen llegando minorías de minorías! En esos tiempos en que yo era de “profesión” estudiante, las instituciones educativas en nada se parecían a una de las más lucrativas industrias sin chimeneas de hoy, la de venta de títulos y pergaminos, incluyendo doctorados y posdoctorados. Creo firmemente que numerosas de las “universidades privadas”, de todas las categorías (¡algunas son exclusivas para jóvenes de familias al menos ricas!), no son sino eslabones de  sangrientas cadenas del crimen organizado, para lavar dinero…

No todos mis maestros y maestras tuvieron el privilegio de asistir a escuelas, colegios y universidades. Pero ellos y ellas eran sabios, y en consecuencia humildes, y también coherentes entre lo que pensaban, decían y hacían. Solo la sabiduría puede hacer que demos el gran salto del parecer al ser.

Las bibliotecas bien provistas y de obras cuidadosamente seleccionadas, respetando la gran conquista de la humanidad que es la libertad de pensamiento (sin la cual las libertades de expresión y otras garantías constitucionales carecen de valor), las  de padre y madre y de mis abuelos maternos, y de mis mayores, me conectaron con maestros de todas las culturas, lenguas, sexos, creencias y no creencias, ideologías, escuelas, especialidades, épocas, países, clases sociales… ¡En nuestro hogar nunca existió la censura y sí el estímulo para la lectura, el estudio, la reflexión y el debate! Así también se descubre que inteligencia y conocimiento son una cosa y la sabiduría otra, proceso en el cual además nos ayudan los arandú ca’ati (sabio del campo, sin estudios formales, en guaraní), más arriba mencionados. La inteligencia cultivada nos conduce al conocimiento conocimiento en diferentes niveles y campos, racional y/o empíricamente. La sabiduría es el conocimiento verdadero, que acaso tiene como primer enseñanza que no debemos aspirar a ser omniscientes, algo imposible, por cierto, y que el saber, desconociendo valores superiores (justicia, verdad, compasión, misericordia, en fin, humanidad) nos impide que la ética se transforme en la moral de cada existencia. Sin ello la condición humana no existe.


ALGUNOS PENSAMIENTOS SOBRE LA EDUCACIÓN Y LOS MAESTROS

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

El maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío.
Horace Mann (1796-1859) Educador estadounidense.

No podemos modelar a nuestros hijos según nuestros deseos, debemos estar con ellos y amarlos como Dios nos los ha entregado.
Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.

Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad.
Diego Luís Córdoba (1907-1964) Abogado y político colombiano.

Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender.
Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.

Yo no enseño a mis alumnos, solo les proporciono las condiciones en las que puedan aprender.
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos.
Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.

(La recopilación de citas http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=204 es un aporte de mi maestra en redes, María Isabel López Garcete).




JLSG
Asunción, a miércoles 30 de abril de 2014

lunes, 28 de abril de 2014

La entrega de la fecha es un modestísimo homenaje al sacrificio de su propia vida, no querido por Santiago Leguizamón, pero tampoco –pudiendo hacerlo– rehuido por él. De no haber evitado su inmolación justificándose en el miedo que es silencio, convirtiéndose en un periodista que se compra y se vende, habría sobrevivido con la existencia falsa de la muerte verdadera, negándole la coherencia del morir altruista, su vida verdadera. Esto solo fue capaz de hacer el camusiano hombre rebelde Santiago Leguizamón, de convicciones acrisoladas de auténtico periodista. Poco antes de la crónica del terrorista asesinato por encargo, del periodista-mártir Santiago Leguizamón (1991), y no simple homicidio como dicen tantos doctores en camuflajes y efectos especiales que ni Spielberg y todo Hollywood son capaces de montar, fue anticipada la “crónica de una muerte anunciada” y públicamente por uno de los interlocutores del diálogo (Humberto Rubín) transcripto en el vídeo difundido en estos días por el matutino local Última Hora (UH), al que se accede desde los siguientes enlaces: Entrevista a Dante Leguizamón http://www.ultimahora.com/dante-leguizamon-no-es-facil-ser-hijo-un-periodista-martir-n789035.html, y vídeo de la entrevista al hijo del mártir: https://www.youtube.com/watch?v=UHnx5kMd3OA, y http://youtu.be/UHnx5kMd3OA. Santiago Leguizamón, materialmente murió del atentado que le tendieran los terroristas del narcotráfico, lo que fue posible porque la prensa poder fáctico lo dejó solo, por miedo algunos de sus exponentes, otros por inmundos intere$e$

Escribe José Luis Simón G.
Dante Leguizamón, uno de los hijos del periodista mártir paraguayo,
Santiago Leguizamón, asesinado en un atentado terrorista del crimen
Organizado, en Pedro Juan Caballero, Amambay, en 1991, frontera
seca con Brasil. Atrás una escultura que perenniza su memoria, obra
del genial escultor nacional contemporáneo, Herman Guggiari. Todos
los 26 de abril, aniversario del asesinato, con las excepciones de rigor,
prensa y periodistas locales, “lloran” el sacrificio de Leguizamón y la
impunidad de los criminales, ideólogos y financistas. Todos los
indicios indican que, entre politiqueros, autoridades y empresarios de la
prensa, Humberto Rubín es uno de los que conocen la identidad de los
protagonistas del “iter críminis”, que no es un acertijo, envuelto en una
incógnita y encerrado en un misterio (Foto de Andrés Colmán
Gutiérrez, de Última Hora).

Hay un parlamento inicial y de superficie –en el vídeo–, subtitulado y audible, y otro que se lee, literalmente, en las inflexiones sin estridencias de las palabras, no únicamente pero sobre todo de la casi ya víctima mortal de los en este caso anunciados y más que presumiblemente conocidos sicarios y mandantes. La fatalidad esa mañana cernió a Santiago Leguizamón, quien sigue vivo como ideal que ilumina el camino, para muy pocos de sus auténticos amigos y colegas, que sin duda los tuvo, pero quien de inmediato fue embalsamado por los intereses creados, convertido en la ofrenda ritual y anual del sacrificio mediático, preparado por tantos falsos profetas de la condición humana y de la defensa de los débiles y perseguidos, que son la mayoría de los organizadores de cada 26 de abril: ¿”periodistas” amordazados? ¿sindicaleros del SPP que nunca se atrevieron a investigar en serio y a llamar a los narco-terroristas por sus nombres, por todos conocidos y aportando las pruebas? ¿defensores de los derechos humanos? ¿propietarios y por ello directores de medios y de sus escribas de tantos silencios para ocultar los hechos? ¿legiones de “revolucionarios” traidores a la Patria paraguaya Humanidad?

(Escoja una, Ud., sufrido lector, de las categorías del listado último, o agregue las que faltan, de toda suerte de necróforos humanoides, quienes lucran con la memoria de personas venerables, que dejaran las formas terrenales, sacrificando hasta el amor a los suyos, para convertirse en arquetipos de valores humanos que no cotizan en ninguno de los mercados de precios materiales de quienes convertidos en sus “hagiógrafos”, esconden las miserables existencias que llevan, de roedores bípedos y de erguida columna vertebral base de la alquimia del cerebro, que no es nada sin la luz de la justicia y de la misericordia, esto es de un espíritu superior).

El diálogo con que se inicia el vídeo está entre el cielo y el infierno. Como en las tragedias griegas todo habla, elípticamente, de la inevitabilidad de la muerte, de quien en este caso muere-vive, y a la vez con condimentos del realismo mágico, y como tal trágica realidad inexorable, porque en el hasta ahora, tranquilo e imperturbable quehacer del crimen organizado de nuestra frontera seca con el Brasil, que es el verdadero poder, fáctico, en esa zona y en gran parte de los dos países unidos por ese agujero negro, sanguinario desde siempre y con vocación genocida. Allí, repentinamente se interpuso alguien que abrazó el periodismo no como instrumento de sumisión de matanzas (por tráficos de ilegales drogas, ambición de riquezas y poder, por ideologías históricamente fracasadas, etc.), ni ambicionando fama y premiaciones, sino con la purificadora y noble misión de no callar la verdad, aunque su vida material deba ser consumida en el compromiso supremo, no de “la hoguera de las vanidades”, sino en el altar de la ética profesional, convertida en moral de una persona, Santiago Leguizamón.

El demostró que el mal no es ineluctable, para un auténtico “hombre rebelde”, y quien todavía carece de un émulo de los autores griegos de tragedias, o de un (enamorado o no) Shakespeare (de celebraciones multicentenarias en estos días, en el mundo civilizado cada vez más diminuto en el Paraguay, la región y el orbe), para captar en una obra hasta las invisibles partículas componentes del autosacrificio de la propia vida ofrendada, por quien nos enseñara sin redobles de tambores que los héroes no nacen solo en las grandes carnicerías “humanas” que llamamos guerras y acciones bélicas. Es más: Santiago Leguizamón nos recordó también que los auténticos héroes casi nunca triunfan de inmediato, porque están destinados a ser la simiente-luz de quienes libremente, como él, se atreverán a seguir su ejemplo…

VIDA FALSA Y MUERTE VERDADERA: EL MORIR ALTRUISTA DE LA VIDA-VIDA
(“ultimahora.com: conversación entre Santiago Leguizamón y Humberto Rubín, viernes 26 de abril de 1991. Audio Radio Ñandutí”. Inicio dialogado de un vídeo de Andrés Colmán Gutiérrez, subido por Última Hora a Youtube):

Santiago Leguizmón (SL) –…un día como hoy aparece “El Paraguayo Independiente”, ¿verdad?...

Humberto Rubín (HR) –Sí, señor…

SL –Y es el día del Periodista Paraguayo, así que un homenaje especial a, en tu persona, al periodismo nacional.

HR –Muy bien. ¿Cómo están tus presiones, cómo está todo? Te pido, por favor, que te cuides, Santiago.

SL – ¿Todavía querés que me cuide?

HR –Mucho más que antes, ahora.

SL –Mmm. Vos escuchaste algún dato importante por ahí…

HR –Sí, sí…

SL –Jejeje.

HR –No, no, no es para reírse, Santi.

SL –Hay dos clases de muerte, Humberto. Una es la muerte material, y la otra es la muerte cuando uno abandonó la ética y… la voluntad de trabajo. Muchas gracias, buenos días.

Aquí termina la transcripción de la conversación entre Santiago Leguizamón y Humberto Rubín, vertida en el papel por el periodista que escribió como cada año desde 1991, sobre Santiago Leguizamón, para el diario Última Hora de Asunción, en el que lleva décadas sobresaliendo, y no solo en ese medio de prensa: Andrés Colmán Gutiérrez, además “escribidor” de buenos relatos narrativos y de excelentes reportajes periodísticos, que a muchos nos hacen desear que continúe creando otras prometedoras páginas, incluyendo en ellas a varios de sus trabajos de reportero, que contienen esbozos llamativos de sus fantasmas literarios, que se le escapan en busca del existir a sus crónicas, pues como decía Gabriel García Márquez (el gran escritor colombiano que falleciera hace días, merecedor del Nobel de literatura desde antes de serlo, y que de su vida condenamos la manifiesta complicidad que mantuviera con el genocida totalitario comunista, Fidel Castro, la peor de todas para un periodista-escritor-periodista: la del silencio), el mejor oficio del mundo es el de periodista, que a tantos acercó a lo mejor de la moderna y actual creación narrativa para deleite de sus lectores, uno de los cuales es el “perpetrador” de estas líneas.

Pero, regresando a lo de la transcripción, quisiéramos escuchar y leer también lo que sigue diciendo Rubín, cuando ya se ha retirado del audio Santiago Leguizamón, quien continúa vivo en su solitario y ejemplar testimonio de la moral de su ética inmortal, ya que tan solo pudieron matarlo físicamente, para él y su filosofía existencial apenas una de las muertes posibles de un ser humano, la más leve, porque la muerte mortal, es otra y definitiva, de la que son ejemplos los muertos en vida: aquellos que optaron por continuar viviendo la falsa existencia de quienes se creen humanos, se dicen periodistas de inmenso poder mediático y de fortunas inmensas, erigidas estas sobre silenciar lo peligroso-poderoso-oculto. El silencio, el ocultamiento, más que tantas mentiras que desfiguran la realidad, es la verdadera industria sin chimeneas de la prensa canalla, o poder fáctico, porque calla-nescamente se auto$ilencia.

La mentira y/o el silencio. Por ambos medios suele la prensa ejercer de vocera de los poderosos, lográndolo muchas veces, e incluso por bastante tiempo. Los poderosos también son en ocasiones los que se dicen de “abajo” y excluidos, como los narcoterroristas del mal autodenominado Epp. La prensa canalla (“¡miente, miente, que algo queda!”) produce réditos. Hasta que todo se viene abajo cuando se descubre que la más horrenda de las mentiras del ser humano que se dice periodista, o de cualquier actividad, aparentemente legítima y triunfadora y exultante en oropeles, y que muchos desorientados y/o descarriados envidian, está erigida antes que nada sobre abyectos silencios cómplices, los de quienes deciden sobrevivir a cualquier costo (que pagan los demás, las víctimas previamente seleccionadas por poderes impunes del Averno en la tierra), y por ello son beneficiados materialmente de manera inmensa, es decir, muy bien retribuidos, y con participación en la esencia nauseabunda de la parte alícuota de poder que les toca, todo obtenido al precio de acabar terrenamente con existencias humanas ejemplares. Y lo que es peor: ¡con su memoria, disfrazada de recordación imborrable!

SANTIAGO LEGUIZAMÓN Y EL CASO CABEZAS DE “PERFIL”
La dirección-empresa del grupo multimedia “Perfil” de Buenos Aires, es un ejemplo de que existen empresarios dueños de medios que a la vez son periodistas y que saben, y practican, la ética del verdadero periodismo, un servicio público de extraordinaria importancia para que el ciudadano-soberano (al menos constitucionalmente) siempre se encuentre bien informado, la base de la ciudadanía participativa y fortalecedora de las instituciones democráticas y de la sociedad abierta. Cuando los sicarios de uno de los “patrones del mal” de la Argentina del menemismo, Alfredo Yabrán, asesinaron al reportero gráfico José Luis Cabezas, en ese tiempo del semanario “Noticias”, los politiqueros de siempre impidieron que la policía, los fiscales y la justicia cumpliesen con sus responsabilidades y obligaciones constitucionales.

Eso no arredró a la empresa-dirección y tampoco a los periodistas del grupo “Perfil”, y a los de otros medios, quienes durante años se dedicaron a investigar periodísticamente el crimen del colega asesinado, hasta llegar a demostrar, siempre por medios legales y legítimos, toda la trama de la conspiración urdida por los poderes fácticos del crimen organizado en Argentina, lo que finalmente posibilitó que se hiciera Justicia con José Luis Cabezas. Todos los años, desde su muerte por encargo, Cabezas es recordado por los medios del grupo “Perfil” y muchos otros, pero a diferencia de aquí, con el caso Leguizamón, habiendo demostrado allá que la impunidad no es ineluctable cuando hay personas e instituciones, periodistas y medios en este caso, dispuestos a luchar en serio por la Justicia. Exactamente lo contrario de lo que ocurre en el Paraguay con el asesinato de Santiago Leguizamón, crimen todavía sin castigo, para los sicarios y sus mandantes.

Las palabras de Rubín en el diálogo con Leguizamón dan a entender que él sabía que el atentado era inminente, y permiten inferir que conocía las identidades, si no de los “gatillo fácil” del terrorismo criminal, de los ideólogos, financistas y cómplices del asesinato. Si Rubín tenía conocimiento de tales antecedentes es muy probable que haya compartido la información con integrantes cercanos de su clan (familiares, amigos y empleados) y con sus colegas dueños de medios y no periodistas, como Aldo Zucolillo (abc), y Demetrio Rojas (UH) entonces. Todas las cabezas mencionadas tienen conocimiento de la existencia de los poderes fácticos locales, regionales, continentales… Igual sucede con no pocos periodistas de los medios mencionados, y propietarios-directores de otros, al igual que con “revolucionarios” y “defensores” de los DDHH.

¿Qué ocurre entonces para que, por ejemplo, Andrés Colmán Gutiérrez, en pleno 2014 todavía diga que el asesinato sicario-terrorista de Santiago Leguizamón sigue impune? Aunque varios de sus ejecutores ya están muertos, después de haber sido víctimas, a su vez, y por otras “deudas”, de sus propios métodos, y por lo visto de sicarios y jefes más poderosos en la región que quienes les ordenaron matar (y lo mataron) el cuerpo del colega paraguayo, porque las amenazas no habían logrado quebrar su ética profesional ni moral de vida. ¡Con la mitad de los recursos, y del tiempo destinado por UH a “investigar” la inconcebible historieta de la presencia del fugitivo Adolfo Hitler en el Cono Sur latinoamericano, incluso de paso por el Paraguay, aquí se habría llegado a lo mismo que en el caso Cabezas!

¿No se trata esto, cuando menos, del hecho punible de obstrucción a la Justicia y de complicidad por tan oprobioso cuan denigrante silencio nacido del terror de tantos en decir lo que saben? Esta impunidad hunde sus raíces en el aparato de Estado, en los poderes fácticos y… ¡en los mismos medios de prensa y periodistas! Y para quien con toda legitimidad se pregunte que hizo el autor de esta nota para no ser cómplice de tantos aliados por omisión, debo recordar que entre los varios intentos realizados para investigar el atentado narco-terrorista que costara la vida a Santiago Leguizamón, en diversos medios por los cuales había pasado profesionalmente, uno fue públicamente difundido por Radio Ñandutí, un 26 de abril de casi dos décadas atrás. Dirigía su programa Humberto Rubín y le acompañábamos Zucolillo, Rojas, y el suscrito, quien en un momento dado, y a raíz de las críticas que hacía sobre el pobre papel de la prensa en la tragedia mencionada, la respuesta de los tres fue autoexculpatoria: ¡no había periodistas capaces de arriesgarse en tan peligrosa investigación! Entonces, y como ya antes lo habían hecho otros, también JLSG se ofreció para integrar un equipo de periodistas de todos los medios coaligados para una tarea semejante. Esto conllevaba el ofrecimiento de liberar de cualquier responsabilidad a los periódicos concernidos, en el caso de más atentados terroristas fatales en contra de los periodistas investigadores del crimen de Leguizamón. La respuesta cambió un tanto, entonces: ninguno de los empresarios-directores querían más muertes de periodistas…

EL PA´Í ARKETA, DE LA VIEJA Y DIGNA RADIO CÁRITAS, EN EL CASO DEL CAPITÁN ORTIGOZA Y OTROS
A inicios de los años de la década de los sesenta, el régimen despótico-autoritario del general Alfredo Stroessner y sus “neocolorados stroessneristas” iniciaban proceso de consolidación del autoritarismo. El ministro del Interior, Edgar L. Ynsfrán, con justicia calificado de “industrial del terrorismo” del aparato de Estado, por un lúcido líder opositor (¿Juan G. Granada, “el febrerista”?), había urdido el supuesto asesinato del cadete militar Alberto Anastasio Benítez, en el marco de una inexistente conspiración castrense, encabezada por el entonces capitán Napoleón Ortigoza, uno de los más distinguidos y antiguos jóvenes jefes de nuestras FFAA, que se resistían a plegarse a los desmanes del  desorden dictatorial. A él y a sus co-conspiradores les imputaron la muerte del cadete, quien en realidad había muerto en la policía política, víctima de las torturas a las que fue sometido, para que denunciara el inexistente golpe de Estado “en preparación”.

Al cabo de más de un año de atroces torturas y prisión padecidas por Ortigoza, sus camaradas y subordinados, con todo el aparato de Estado al servicio de la confabulación, para impedir que se llevase a cabo un supuesto golpe, y cuando la “causa” había llegado a “autos para sentencia” en la denominada justicia militar, y la orden superior ya tenía decidida la “pena de muerte” para los acusados, y sin libertad de prensa, una sola voz periodística se escuchó desde los micrófonos valientes y proféticos de Cáritas, todavía en pastorales manos franciscanas. Fue la de uno de sus grandes directores (“¡o tempora, o mores!”) fray Josué Arketa, quien bajo secreto de confesión se había enterado de la verdadera historia del “siniestro complot subversivo”, totalmente preparado por Ynsfrán y con la complicidad de mandos militares y altas autoridades del régimen, todos comportándose como lo que eran, poderosos fácticamente.

En uno de sus programas habituales de las noches de domingo, el padre Arketa dijo, y asumió su responsabilidad, que de ser condenados a muerte los acusados él revelaría las verdaderas identidades de los ideólogos y sicarios de la dictadura, que habían creado el “caso Ortigoza y otros”, a objeto de endurecer la represión y fortalecer a la dictadura. El “juicio” concluyó con una sentencia de pena privativa de libertad para cada “conspirador y asesino”, también inhumana e injusta, que por décadas padecieran Ortigoza y otros militares. 

En el caso posterior de Santiago Leguizamón, y tan lejano en el tiempo, Humberto Rubín, a quien le gusta autoelogiarse como uno de los ¿más duros y valientes opositores a la dictadura de Stroessner, sino el principal?, es obvio que recurrir a la justicia, autoridades fiscales y a la policía en nada habría protegido al periodista todavía vivo en PJC. Pero muy bien podría haber jugado la “carta Arketa”, la de decir desde sus micrófonos que si algo le ocurría a Santiago Leguizamón, él denunciaría públicamente a los sicarios y a sus mandantes, financistas e ideólogos. Humberto Rubín, dio a entender innumerables veces que desde siempre supo quienes decidieron atentar contra Santiago Leguizamón, porque ni habían logrado comprarlo y tampoco amedrentarle. Si Rubín no arriesgó su vida, y se limitó apenas a decir lo que está grabado y reproducido, en papel y en el vídeo, es porque como muchos otros, desde hace tiempo, optó por vivir a medias, es decir callando lo que sabe, que es mucho, sin la menor duda, a diferencia de Santiago Leguizamón (al que Rubín y tantos otros siempre recuerdan ritualmente, y no solo una vez al año), quien sacrificó su vida terrestre para no perder su ética profesional y su moral de vida.

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JLSG
Asunción, a lunes 28 de abril de 2014

martes, 22 de abril de 2014

Casi todos los actuales “parlamentarios” del Paraguay, sin diferenciar entre oficialistas y “opositores”, y tampoco entre castrochavistas y reaccionarios, a diario agravan la ingobernabilidad de la precaria estabilidad de nuestro nominal régimen político republicano y democrático, y en sentido estricto, no apenas metafórico, son terroristas institucionales de uno de los muy desprestigiados “poderes fácticos” del aparato de Estado. La tendencia se originó y profundizó a partir de la apertura política de 1989, oficialmente gestada para acabar con las peores lacras del último autoritarismo. Sin embargo, desde entonces, el “poder legislativo” (entre comillas y en minúsculas) nada avanzó en la consolidación de un verdadero Congreso de la Nación paraguaya. Sucesivas legislaturas, sin solución de continuidad, con las excepciones individuales de rigor –antes que ocuparse del desarrollo y fortalecimiento del Estado de derecho democrático (Edd), y de la sociedad abierta que privilegia el bienestar de sus soberanos y mandantes, la ciudadanía nacional–, se esmeraron corporativamente en erigir un inconstitucional y corrupto imperio de privilegios, propio de la lujuria e irresponsabilidades de despotismos, autoritarismos y totalitarismos. Mientras, la inmensa mayoría del “soberano, el pueblo paraguayo”, padece el agravamiento de inenarrables carencias y necesidades básicas insatisfechas, se exacerba el malestar ciudadano, que por este camino será presa fácil de demagogos politiqueros, como los ideológicamente neototalitarios y populistas castrochavistas, con las consecuencias que todos conocemos en la región

Escribe José Luis Simón G.
Entre sesiones gastronómicas de elevado costo, y del más descarado consumismo de “delikatessen”, todo acompañado de escándalos semanales, transcurre el lamentable desempeño legislativo, “fiscalizador· del Ejecutivo, administrativo y político, no politiquero, del que debería ser el Poder Legislativo o Congreso de la Nación. Este terrorismo institucional, el de los poderes fácticos del Estado, es tan peligroso como el narcoterrorismo de la banda del autodenominado Epp, pero con el agravante de que surge del mismo seno del “parlamento” que debería ser la auténtica representación legal y legítima de la ciudadanía toda, pues en teoría es el más representativo órgano del Edd (© Foto de Archivo de abc color).

Una prueba del tan peligroso comportamiento corporativo, patrimonialista inmoral e inconstitucional del “parlamento”, es su enésimo escándalo, que acaba de hacerse público. Se trata de la divulgación de multimillonarios contratos con dos de las empresas de medicina privada prepaga más costosas del país, para beneficio de 80 senadores y diputados, y de poco más de un millar de funcionarios nombrados del “congreso”, extensivos tan lujosos privilegios a los familiares de todos ellos. El hecho sepultó en el olvido la crisis de los contratos laborales viciados de nepotismo en el “poder legislativo”. Hoy ya no es noticia en los medios, como tampoco son los pedidos de desafuero de legisladores, de variados colores e ideologías, imputados por supuestamente haber perpetrado hechos punibles contra el patrimonio del fisco. Eso derivó en la purga politiquera de los fiscales que habían “osado” investigar a los “legisladores”.

La nueva mancha de esta legislatura se conoció el 7 de abril, cuando un notable “constitucionalista”, Alfredo Mongelós, director de la Unidad Operativa de Contratación del “congreso”, tratando de justificar el multimillonario dispendio en favor de la corporación “parlamentaria”, de la que el funcionario es parte, explicó la nueva “doctrina social”, según la cual, por el solo hecho de ser “legisladores”, ellos tienen un “status social diferente y (¡oh novedad!, porque) forman parte de un poder del Estado”. Ergo, por derecho de casta los “parlamentarios” no deben rebajarse, y concurrir como el pueblo a los institutos oficiales para la salud pública. Y tampoco tienen que correr con sus gastos en la medicina empresarial privada.


Para 80 diputados y 1100 funcionarios permanentes del “congreso”, privilegiados con sus familias, fueron contratados los servicios de la firma “Asismed San Roque”, del muy elitista grupo “La Costa”, a un precio global de 10.797.064.000 millones de guaraníes (1 U$S equivale a 4.500 Gs.) por este año. Amén de ello, y mientras casi la totalidad del gasto social de este desgobierno ha sido reducido a su mínima expresión, lo que ha quedado, los diputados y sus funcionarios también se beneficiarán con los servicios de “Odontología Tres S.A”, por un monto de 1.861.008.000 guaraníes.

“El Senado, por su parte, firmó contrato con el Centro Médico Santa Clara, por un monto de 6.959.700.000 guaraníes. Así se alcanza una suma global de casi G.18.000 millones en seguro médico privado para los legisladores y los funcionarios permanentes. Mongelós indicó que la adjudicación ya se hizo el 22 de noviembre del año pasado”, y a la prensa todavía no se le ocurrió investigar el proceso licitatorio. En los pasillos del “congreso” desde días corre la especie de que algunas autoridades, en lo público y privado, se habían beneficiado con jugosas comisiones: es otro ejemplo del campante sistema de corrupción pública-privada.

Mongelós, para más, “aseguró que el monto pagado por el Congreso es inferior a los pagados en Hacienda, Itaipú, Yacyretá y otros entes” públicos centralizados y descentralizados.

Según “abc color”, a “este seguro VIP para los legisladores, se suman otros beneficios, como cupos de combustibles por G. 5.000.000 (por mes y “parlamentarios”)  y millonarios gastos por alimentos en el Congreso.
Para este 2014 solo en la Cámara Baja adjudicaron fondos para servicios gastronómicos por importe de G. 2.540 millones”.

Una vez más el “congreso de los parlamentarios politiqueros” viola autoritariamente importantes normas de la Carta Magna, por ejemplo los siguientes artículos constitucionales:

“[…] reconociendo la dignidad humana con el fin de asegurar la libertad, la IGUALDAD y la justicia […]”. (Préambulo).

“La República del Paraguay es para siempre libre e independiente. Se constituye en Estado social de derecho […]. (Art. 1).

“La calidad de vida será promovida por el Estado mediante planes y políticas que que reconozcan factores condicionantes, tales como la extrema pobreza y los impedimentos de la discapacidad o de la edad”. (Art. 6).

Y todo el Capítulo III, “De la igualdad” (arts. 46-48), del Título II: “De los derechos, de los deberes y de las garantías”, de la Parte I: “De las declaraciones fundamentales, de los derechos, de los deberes y de las garantías”.

Más temprano que tarde la rebeldía cívica pacífica se convertirá en el instrumento político al que deberá recurrir la ciudadanía democrática, sin distinciones partidarias, ni de ninguna otra naturaleza, para que “ñandé, el ‘people’” impidamos que se sigan consumando oprobiosas y en grado sumo denigrantes manifestaciones de lo que puede considerarse, sin ninguna exageración, actos de esta naturaleza de “terrorismo parlamentario”, emanado de un “congreso” que ya hace mucho tiempo cortó cualquier amarra con la nación paraguaya, derogando así, de manera totalitaria, el contrato social básico y fundamental (la carta magna) de toda sociedad que pretenda erigirse en Estado de derecho democrático, propio de una sociedad abierta.


JLSG
Asunción, a martes 22 de abril de 2014

lunes, 21 de abril de 2014

¡¡“GABO NUESTRO (¿DE AJV Y DE UH?) QUE ESTÁS EN LOS CIELOS”!! Este fue el titular culebrón en la primera plana de la versión digital de UH, al pie de tal espacio a seis columnas, si no recuerdo mal, para anunciar la muerte del escritor colombiano, Nobel hispanoamericano de las letras universales, y Cervantes, desde luego, al que los humildes lectores de su extraordinaria narrativa lo seguimos llamando, desde siempre, Gabriel García Márquez, el más famoso de los cómplices (¿amigos?) del genocida Fidel Castro, tema que abordaremos muy pronto en especial. Para quienes son de afuera y no están familiarizados con nuestras siglas, por AJV se entiende aquí Antonio J. Vierci, uno de los grandes magnates (“fraudulentos”, según “gritos y susurros” en todos los mentideros políticos asuncenos) del Paraguay, el del dictador general Alfredo Stroessner (1954-1989). AJV está hoy en pleno “lavado” profiláctico de su inmensa fortuna (¿la segunda del país en el presente?) incrementada a la enésima potencia después de 1989, pero que no llega a una décima de la cota que administra el pre$idente Hora$io Carte$ (el símbolo $ aquí reemplaza a unas “c” y “s”, en el nombre y apellido del mandatario sin mandantes, y siempre que es utilizado en estos borradores, se aclara, se los empleada sin licencia y en contra de reglas de la Real Academia Española). Y UH es “su” diario “Ultima Hora”, propio exclusivo de AJV, como cualquier otra de sus posesiones, desde que decidió comprarlo con toda una red multimedia, cuando un socio de negocios suyo, extranjero él, le contó la historia de un tal “Citizen Kane”, la película dirigida e interpretada por Orson Welles, y versión libre del inmenso poder fáctico que construyera gracias a la prensa canalla norteamericana el multimillonario Randolph Hearst, un magnate de la prensa nego$io, si no creador al menos uno de los máximos exponentes iniciales del amarillismo (sensacionalismo) periodístico, que aquí también tiene muchos lamentables imitadores, quienes si bien no le llegan en riqueza a la altura del dedo más pequeño del pie también se esmeran en hacer su trabajo de zapa en perjuicio de las libertades de pensamiento y expresión, de manera tan eficiente como cualquier régimen autoritario o totalitario

Escribe José Luis Simón G.
Foto de archivo (diario UH de Asunción, Paraguay) de Gabriel García Márquez, el Nobel y Cervantes colombiano, desde las letras hispanoamericanas, enriquecedoras de la literatura universal. La nota fue titulada con servil incienso ideológico pro totalitario castrista (por  periodistas del diario del plutócrata paraguayo, forjado como tal en la época de la última dictadura, hasta ahora), amarillistamente militante, así: “Gabo nuestro que estás en los cielos”. 


Castro-García Márquez, me dice un cínico amigo, no es un caso único en la historia del poder sin límites que seduce a mentes brillantes, sino al contrario, uno entre miles, tal vez. Argumenta: ¿Acaso Neruda no se ahogó en sangre humana inocente cuando se rebajó a ente estalinista en su “Oda a Stalin”, estando todavía el asesino de Trotski en plena faena también genocida, propia de los marxistas-leninistas-estalinistas-maoístas-guevaristas-polpotianos-kimilsunguistas y demás “demases” de esta y todas las épocas?

En menor escala nuestro gran narrador Augusto Roa Bastos (como escritor, auténtico creador, y en justicia también merecedor del Cervantes), quien ya tenía sus buenos años como para justificarlo diciendo que fue un “pecado de juventud” lo que se pasa a relatar: él también perpetró un esperpento seudo poético, muy lejos de un ditirambo a lo Dionisio: ¡en honor a los dictadores entonces en ejercicio, Juan Domingo Perón y Alfredo Stroessner! 

Resultó la “inspira$ión” una horrible e-legía que manchara de por vida a Roa Bastos (jamás se arrepintió) con la marca ruin e indeleble del servilismo a poderosos en el poder… Siendo ya el Cervantes paraguayo, negó la acusación que le hiciera en tal sentido uno de los panegiristas y hagiógrafos de Stroessner, Leandro Prieto Yegros, un disciplinado “soldado” de la dictadura y a la vez (¿personaje de García Márquez?) protector de algunos opositores de entonces (Euclides Acevedo, por ejemplo, y por citar un único nombre), quienes encontraban asilo de emergencia en su casa cuando los buscaba Pastor Coronel, uno de los jefes operativos del terrorismo de Estado stroessnerista. También el escritor, poeta, narrador y periodista Guido Rodríguez Alcalá, se granjeó la antipatía más virulenta de Roa Bastos, el ser humano, y de la legión de cortesanos de “Augusto” (así lo llamaban sus dueños de la oligarquía plutocrática de caviarnícolas locales, y demás “snobs” supuestamente revolucionarios, la inmensa mayoría turiferarios de los laureles del escritor), porque confirmó y demostró con pruebas irrefutables que la denuncia de Prieto Yegros no era un montaje, aunque sin duda sí inicialmente difundido por los stroessneristas para abominarlo. 

En todo caso fue demostrativo ese episodio,  autodenigratorio, en realidad, de la vida de Roa Bastos, para poner en evidencia las grandes contradicciones oportunistas de un importante intelectual paraguayo contemporáneo, a quien les embelesaban los poderosos de turno, porque como tantos otros no se atrevía a ser émulo de Tomás Moro. Por ese motivo siempre se mantuvo cerca de lo que representaba el genocida Castro, como para que su resplandor totalitario le iluminase y se viera que pertenecía al bando de escritores de lo políticamente correcto, en perspectiva “revolucionaria”, pero no tanto como para quemarse…

UH es uno de los “blindajes” de la red de medios deficitarios que solventa la fortuna de AJV, nacida y acrecida bajo la dictadura stroessnerista, gracias al mecanismo de la “triangulación” de mercaderías de consumo suntuario, desde el país de origen con supuesto destino paraguayo, pero en realidad terminaban los contenedores en el consumismo VIP del Brasil, que tenía elevadísimos gravámenes impositivos, algo que volvía prohibitiva su adicción hasta para sus plutócratas politiqueros y “contratistas del Estado”, etc.

Después de 1989, y ya con una sólida fortuna en los grandes bancos del mundo (sobre todo los de la banca “offshore”), AJV elevó a la enésima potencia su riqueza, lo que no le impide de repente el verse (¡oh el perfume fétido e incluso mortal del poder!) “indirectamente” involucrado –según autoridades del presente desgbierno– por medio de algunas de sus empresas ocupadas al parecer en el dulce contrabando de azúcar, escándalo que sus medios de prensa, y tampoco los otros, y ni la justicia ni aduanas o industria y comercio llegaran a aclarar, por ejemplo si se trató o no de una flagrante evasión de impuestos aduaneros. En círculos palaciegos, en realidad para ciegos de los abusos del poder, nos dijeron (“solo a vos que sos mi amigo, pero no me vayas luego a decirme por mi nombre”), que el episodio (ya nadie se acuerda de él sepultado en escándalos sucesivos de otros orígenes) fue una devolución de “gentilezas” entre un ex “¿ahijado espiritual” (Carte$) y su ex “padrino también ¿espiritual?” (AJV).

Regresando a lo del titular de UH sobre la muerte de “Gabo”, que merece figurar en la interminable obra de Paul Tabori, “Historia de la estupidez humana”, en su tan rico capítulo paraguayo, debe decirse que para nada son creativos los redactores, jefes de páginas, editores y directores de UH, pues esa chupada de medias a Gabo. “estás en los cielos” (que ninguna gracia le haría al muy probablemente ateo,  o al menos agnóstico García Márquez), ya lleva tiempo en el cretinismo obsecuente al poder, que también padecen grandes hombres de la historia nacional.

Como los de UH no tienen por qué saberlo, pues sus jefes casi todos son funcionarios de AJV (quien como otros mandamases de la prensa poder fáctico, él también prefiere trabajar con escribas “carne de cañón”, salvo excepciones enmascaradoras de la realidad), sin cobrarles un centavo me veo obligado a informarles que esa tan inapropiada figura retórica, extraída de una oración del devocionario romano católico, la empleó en su panegírico fúnebre nada menos que la excelsa inteligencia (contaminada por la politiquería nativa) de Justo Pastor Benítez (padre), para despedir los restos mortales del presidente y general José Félix Estigarribia, quien acababa de perecer, con su esposa y piloto oficial, en un accidente de aviación en Altos (Paraguay). 

Benítez, uno de los ideólogos de la autoritaria carta política de 1940, el Waterloo politiquero de Estigarribia, inició su laudatoria oración fúnebre de correligionario, yendo todavía más lejos, al empezar diciendo: “Padre Nuestro (¡J. F. Estigarribia!) que estás en los Cielos…”, lo que no hace sino demostrar que a muchísimos intelectuales, a lo largo de la historia universal, les sedujo y seduce tanto el poder, como conmigo, intrascendente mortal, hiciera sentimental y sexualmente una exuberante enamorada mulata/canela bahiana, de extrañísimos ojos esmeralda, cimbreante de sensualidad en cada célula de su generosa anatomía, a la que para conquistarla sacrifiqué mis imaginarios imperios, tan extensos que en los cuales, al mismo momento y en distintos sitios, siempre era de día y de noche, y hacía frío y calor, y llovía a cántaros (diluviaba) y la seca era tan terrible que la memoria del agua había desparecido en millones de seres humanos, hasta que un personaje de una de las maravillosas novelas de García Márquez llegó desde su Macondo, con un portentoso e increíble invento, el agua sólida, es decir el hielo…

Pero como dijera antes, volveré sobre García Márquez y su ética-estética perversa del poder, que llegó a convertirlo en el principal embajador intelectual del genocida Castro, que hoy está extraviado en su laberinto último, definitivo, y por mucho que le hagan caso en la castrochavista Unasur, es ahora apenas un engendro que llega al final de su obsesivo culto del poder con decenas o centenas de miles de muertes en su morral, y que ya en su inminente cita con la verdad de su finitud no tiene quien le escriba, y tampoco serán muchos los que irán a llorarlo, incluyendo a familiares, cuando haya ocurrido la crónica anticipada de la dureza de titanio de cada cuerpo inerte para siempre que así inicia su transformación en el polvo que somos y al que volveremos… No lo llorarán empezando por quienes hoy integran sus más cercanos círculos del búnker-Kremlin subterráneo, donde tampoco se siente seguro porque desde el Averno alguien le recita al oído, sin solución de continuidad, los nombres y espantos de todos y cada uno de aquellos a quienes eliminó en sus campos de exterminio, los cuales no por exuberantemente tropicales han sido y son menos exterminadores.

¡Ya no será entonces el tiempo del “olor de la guayaba”, del excepcional escritor García Márquez, el amigo-cómplice por omisión del genocida Castro, ni para este el del aroma de pólvora y paredones aleves de sicarios y genocidas, sino el del juicio de la memoria de los hombres que es algo más serio que todos los merecidos premios literarios que obtuviera el gran escritor, y más trascendente que una revolución desvirtuada por la violencia y odio inenarrables de la ambición de poder por el poder (tanto más grande cuanto mayor es el vacío humano de quien ha sido su adicto), porque la memoria, el simple recuerdo que impide el olvido, es la primera forma de lucha por la condición humana, como bien lo dijera (y con mejores palabras) el escritor y disidente checo Milan Kundera, quien jamás fue amigo de los genocidas Castro de su tierra, estalinizada a sangre y fuego, como ocurriera durante la invasión soviética (1968) a su Checoslovaquia, en el pos 1945 de Europa oriental.


JLSG
Asunción, a lunes 21 de abril de 2014

domingo, 20 de abril de 2014

La “bolivariana” Unasur (“Unión de Naciones Suramericanas”), al servicio del sicario Nicolás Maduro, fraudulento presidente chavista y de los genocidas Castro, por medio de varios de sus cancilleres en Caracas, encabezados por Ricardo Patiño del totalitario Ecuador actual, agrede con acciones y palabrerío a democráticos, heroicos y martirizados estudiantes y ciudadanía de Venezuela, y eso no se lo permitimos a nadie y tampoco a sus mandatarios castristas (todavía disfrazados en esta identidad), y tampoco a los presidentes que posan de demócratas y no son sino cobardes jefes de Estado y de gobierno. Esto último incluyendo también a Carte$, y a su canciller “Loi$aga” (con “licencia” de la Real Academia para la nueva grafía del apellido del hazmerreír de los cancilleres paraguayos, lo que es muchísimo decir), defensores ambos de los enemigos de la Patria paraguaya Humanidad, y quienes por ello avergüenzan a la República del Paraguay y a nuestros com-patriotas

Escribe José Luis Simón G.
Los cancilleres Ricardo Patiño y Luiz Alberto Figueiredo, de los regímenes pro totalitarios graduales de Rafael Correa (Ecuador) y de Dilma Rousseff (Brasil), serviles estos a los genocidas Castro y al sicario venezolano de ellos en Venezuela, Nicolás Maduro, el presidente fraudulento de su país, en pose de supuestos “mediadores” en una falsa “misión de paz” de la “bolivariana” Unasur, en Caracas. Los regímenes de la “Unasur” intervinieron en la política interna del Paraguay, agrediendo a la Patria paraguaya Humanidad, a raíz de la destitución parlamentaria del entonces presidente castro-chavista local, el desgobernante y apóstata Fernando Lugo, ahora precisamente recibiendo “instrucciones” totalitarias en La Habana (Para la foto © EFE, publicada por “El País” madrileño).


Patiño, el canciller del energúmeno Rafael Correa, déspota totalitario gradualista y también fantoche de los Castro, terroristas de Estado estos por más de medio siglo, ¿cómo se atreve a hablar de “diálogo” en Venezuela mientras oprimen, persiguen y violentan a sus propios compatriotas en Ecuador? ¡Correa y Patiño fueron cómplices/promotores de las agresiones “merc-unasurianas” contra el Paraguay pos Lugo, que los desgobiernos de Franco y el actual, cobardemente, “olvidaran” denunciar ante la Corte de La Haya!

¡El canciller Luiz Alberto Figueiredo del Brasil también habla de “diálogo democrático” para la “pacificación” de Venezuela (desde Chávez convertida en colonia de los totalitarios y comunistas genocidas Castro), sabiendo perfectamente que los sicarios venezolanos son castristas y salen del Palacio de Miraflores por orden de La Habana, y amparados por sus fuerzas de ocupación neocolonialistas, para ejercer el terrorismo de Estado en contra de indefensos estudiantes y ciudadanía de Venezuela! Figueiredo recibe órdenes del Fidel-ísimo castrista (a ritmo de samba) Lula, de la “emperatriz” Dilma Rousseff (también ex terrorista nunca arrepentida, como José Mujica, el presidente de no todos los uruguayos, agresor ideológico y neocolonialista, igualmente, del Paraguay), y del caviarnícola (deglutidor de caviar y cavernícola trotskista) de refinados gustos palaciegos, Marco Antonio García, quienes intentaron desestabilizar al Paraguay pos Lugo, e incluso reconocieron que con él había intervenido en nuestra politiquería interna para castro-chavistizarnos… 

¡Y este es el Brasil que pretende ser una potencia mundial y representar a América Latina y el Caribe, en calidad de miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU!

Todos los personajes acabados de nombrar, que parecieran salidos de la galera de Vladimir Putín, el engendrador del zarismo-leninismo-mafioso, con tales credenciales, ¿cómo pueden ser “negociadores” (tales intermediarios de buenos oficios, por definición deben ser verdaderas personalidades internacionales y equidistantes de las partes en conflicto, e imparciales) si ellos están justificando los “pogromos” de los Castro y Maduro en Venezuela, y preparando otros en la región?

¿Y qué decir de la canciller María Ángela Holguín? Que es tan cínica, oportunista y cobarde “demócrata” como su jefe, el hacedor de payasadas trágicas para el ideal democrático en la región, el presidente (¡todavía!)  Juan Manuel Santos, otro servidor de los genocidas Castro, el número uno para “legalizar” a las Farc, por medio del “diálogo de la paz” en ¡La Habana!, y comprometido en una amnistía amplia para los narcoterroristas, auténticos genocidas comunistas de su propio pueblo colombiano y con extensiones variables incluso en el Paraguay. ¡Santos y Holguín también fueron cómplices de los agresores totalitarios de la República del Paraguay bajo la cobertura infernal de la Unasur!

Para agravar esta gravísima situación (la redundancia es intencional), la corresponsal Eva Saiz, también destinada por “El País” a seguir la crisis en Venezuela, desde Caracas y Washington, ahora borra en la entrevista a Patiño (ver abajo el enlace para las redes), con el codo de una inesperada ignorancia y/o con complicidad periodística hacia la politiquería totalitaria de la muerte, lo que escribiera en el diario español, con su puño excelente de periodista profesional, acerca de las ejemplares luchas democráticas de los estudiantes y ciudadanía de Venezuela.

Jamás pediremos que se la censure, pero el “Ombudsman” del periódico matritense debiera de señalarle las contradicciones tan manifiestamente castro-maduristas de esta “entrevista” a Patiño, en la que involucra también a sus colegas diplomáticos castristas, mencionados en la presente réplica, sabiendo perfectamente que esta maniobra de la Unasur, la del “diálogo de paz” en Venezuela, es orden de los Castro, para brindarle oxígeno político-diplomático regional a Maduro, desacreditar por “incapacidad de interlocución” a la OEA, orden habanera ejecutada con la complicidad del oportunista, plutócrata en su consumismo lujurioso, y pro totalitario secretario general José Miguel Insulza (un socialista chileno aburguesado en los organismos multilaterales), y con el consentimiento de la mayoría de países miembros, los que vendieran a precio de petróleo los votos de sus embajadores ante el Consejo Permanente del sistema interamericano, en coma pero no en terapia intensiva.

¡SI QUEREMOS ESTADO DE DERECHO DEMOCRÁTICO Y SOCIEDAD LIBRE EN AMÉRICA LATINA, CON BIENESTAR Y SIN LA EXCLUSIÓN INJUSTIFICABLE DE LA POBREZA Y MISERIA EXTREMAS, DEBEMOS DEJAR DE MENTIR A NUESTROS PUEBLOS CON LA POLITIQUERÍA, LA TRADICIONAL Y DE LOS TOTALITARIOS CASTRISTAS, EN CRISIS TERMINAL EN LA REGIÓN, Y SER COHERENTES EN EL EJERCICIO DEL PERIODISMO, ENTENDIDO ESTE OFICIO/PROFESIÓN COMO UN AUTÉNTICO CONTRAPODER Y SERVICIO FRENTE A OPRESORES GENOCIDAS Y EXPLOTADORES, Y NO COMO EL JUSTIFICADOR DE SUS TANTOS ATROPELLOS A LA CONDICIÓN HUMANA!


JLSG
Asunción, a sábado 19 de abril de 2014