miércoles, 5 de septiembre de 2012

La “cuestión” Lugo y las soberanías del Paraguay y el Vaticano

El ex presidente Fernando Lugo, poco antes de ser destituido constitucionalmente, cuando preparaba el asalto “bolivariano” al poder, fiel a su tradición de traidor de todos sus votos sagrados, desde su época de escandaloso obispo apóstata (Fuente: Efe-Uh).

Nota del autor: Lo que se lee a continuación es el primer capítulo de un trabajo escrito originalmente entre fines de 2006 e inicios del año siguiente, para advertir al pueblo paraguayo acerca de los peligros que representaba para el Paraguay democrático el proyecto político e ideológico “Lugo 2008”, una mezcla de oportunismo politiquero criollo con una conspiración de microscópicos sectores “revolucionarios” locales, respaldados abiertamente, desde mediados de 2007, por el proyecto “bolivariano socialismo siglo XXI”, de naturaleza neopopulista, neototalitaria y neoimperialista regional, decidido a implantar, por medio de procedimientos inicialmente democráticos, como en otras partes y épocas históricas (por ejemplo la Alemania convulsionada de 1933, con el triunfo electoral de Hitler, y la primera presidencia democráticamente lograda por el entonces “democrático” Hugo Chávez), un régimen totalitario.

       Este salto, del gobierno democrático de origen, a la “dictadura del proletariado” por la fuerza, fue lo que impidió el juicio político destituyente, constitucional y legítimo, que de esa manera también frustró que el Paraguay se desangrase en una nueva guerra civil, ¡otra más, en nuestra tan autoritaria historia!

        El texto completo se lee en la versión pdf al finalizar esta nota, y también se ofrece, en el mismo soporte digital, una obra importantísima, más que olvidada, desparecida –por obra de manos negras interesadas– y que fuera el último libro publicado por ese gran compatriota, demócrata y católico practicante que fuera Luis Manuel (Luli) Andrada Nogués (ver su La rebeldía de Lugo y la Mitra abandonada. Monseñor Fernando Lugo Méndez obispo emérito de San Pedro, Editorial Tiempo Nuevo, Asunción, 2008, primera edición, 610 págs., más anexos), y a cuya memoria de ser humano de bien está dedicada esta entrega de nuestro blog. El trabajo completo de JLSG también se encuentra íntegro, en el libro de Luli: pp. 533-560.

       Este blog ofrece a sus tan asiduos visitantes (¡ya superamos los 15 mil, en cuatro meses) para contribuir al debate sobre la coyuntura nacional e internacional del presente. ¡Sólo desde el conocimiento es posible pensar seriamente en construir la sociedad abierta, en la que la libertad y la justicia están garantzadas por el orden jurídico y político del Estado de derecho democrático (Edd).


¡De obispo apóstata a presidente “democrático”!
       La “cuestión” Lugo está adoptando un cariz crecientemente emocional y políticamente sectario, esto último sobre todo entre la mayoría de los partidarios de quien no ha dejado de ser el Obispo Fernando Lugo, aspirante inconstitucional, según se demuestra en este trabajo, a incursionar por primera vez en la lucha por el poder político, y nada menos que como candidato a presidente de la República.

       Esto último ya constituye otra preocupante señal del grado irresponsable de improvisación que predomina en la politiquería local, después de casi dos décadas de un grotesco carnaval o circo denominado “transición a la democracia”.

       Este proceso no puede entenderse sin recordar las responsabilidades histórico-estructurales de la predominante tradición autoritaria paraguaya, que contemporáneamente tiene en el autoritarismo stroessnerista (1954-1989) su ejemplo de más larga duración, y tampoco si es que son ocultadas las irresponsabilidades de las “no elites” de la fracasada apertura de 1989.

       Solo teniendo en cuenta tales parámetros fundamentales es que puede intentarse una “lectura” de la actual situación nacional de crisis grave de ingobernabilidad, que con urgencia exige el máximo esfuerzo para encontrar respuestas políticas institucionales, propias del “Estado social de derecho”, Constitución de 1992 dixit, antes de que lleguemos a la anomia total, es decir, al hobbesiano estado de naturaleza.

       Como nunca antes, solo la “ética de la responsabilidad”, propia del estadista, podrá ayudar al país a salir de la procelosa deriva que dolosamente decidieran seguir sucesivas administraciones “gubernamentales”, a partir de 1989, acompañadas en ello por liderazgos marcadamente politiqueros y de los más variados colores. Salvo contadas excepciones, ni siquiera hubo “ética de la convicción” en el escenario político paraguayo, en estos tiempos nublados para la patria.

       El Paraguay pos dictadura de Stroessner navega apenas entre el “Escila” de los poderes fácticos del crimen organizado y el “Caribdis” de la incompetencia supina, caracterizada a su vez por la corrupción generalizada y la sempiterna improvisación, en que se desenvuelven la mayor parte de nuestras seudo elites, sean politiqueras, intelectuales, empresariales, gremiales, etc.

       Deben ser incluidos entre tales sectores supuestamente dirigentes, en estos últimos meses, también algunos dignatarios y sacerdotes de la Iglesia católica local, quienes no ocultan sus delirios y ambiciones “teocráticas”, las de burdos aspirantes locales a ayatolás de tereré, pero con manifiestas ambiciones totalitarias en nombre de la “voluntad general” y del bien común, siempre a la medida de las ambiciones de quienes ejercen el poder en nombre de tales abstracciones.


Lugo: ¿un nuevo “único líder” petro-populista?
       El proyecto político Lugo “único líder”, y, desde luego, de los “pobres”, cuenta con una oficialmente no reconocida logística del tipo “petro-populista”, lo que de inicio huele ya a politiquería.

       El variopinto equipo de seguidores del monseñor todavía está logrando preservar a su episcopal mascarón de proa de aquellas definiciones “espanta votos”, las ideológicas más duras, que ya afloraron entre algunos destacados seguidores suyos. La tarea del “comisariato politiquero”, por una elemental división del trabajo, queda bajo responsabilidad de los “gladiadores ideológicos” del movimiento.

       Sobre todo ahora que monseñor Lugo se encuentra soportando la sanción penal de la cessatio a divinis, por decisión urbi et orbi incuestionablemente soberana, legal y legítima, del Derecho Canónico, emanada del corazón teológico-espiritual del Estado del Vaticano, la Santa Sede.

       Ese acto jurídico del derecho usual de los católicos en cuanto tales, que mantiene la inhabilidad constitucional del ministro / Obispo Lugo para intervenir en la carrera presidencial, tiene plena y absoluta validez en el Paraguay, y lógicamente se convirtió en un hecho estratégico en la coyuntura presente de politiquería, ya que no de la todavía ausente política nacional.

       En consecuencia, tan dinámica situación exige ser explicada con el concurso de varias disciplinas científicas. Ellas serán utilizadas para proceder a la interpretación y el análisis vinculante de normas constitucionales y jurídicas (paraguayas y vaticanas), y del Derecho Internacional Público (Dip) o de Gentes.

       Además, y como trasfondo académico obligado, se recurre al complejo universo de las filosofía y teoría del Estado y del Derecho, y a la ciencia política, en especial a aquella dedicada a teorizar y a investigar acerca del poder y del Estado, y, lógicamente, sin olvidar algunas nociones fundamentales del antiquísimo sistema jurídico del Corpus iuris canonici.

        Entre mucho más, el Derecho Canónico establece que la “personalidad en la Iglesia se adquiere por el bautismo. A través de él se incorpora el hombre a esta sociedad de Cristo, se convierte en cristiano, y adquiere los derechos y deberes que le son propios, según la `condición´de cada uno (c. 96)… hay en la Iglesia ministros sagrados, jurídicamente denominados clérigos, mientras que el resto se llaman laicos.” ([ARC] Cruz MARTINEZ E. [+], Diccionario jurídico Espasa, Madrid [España], 2004, pp. 657-658).


Desde el gobierno, al poder neototalitario
       Este trabajo no es un ejercicio de análisis político contingente que, con la vana pretensión de la “objetividad” pura, supuestamente prescinde de una realidad fundamental: la de la aceleración del tiempo político bajo la forma histórica de la lucha por el poder en el Paraguay del presente.

       Pero tal reconocimiento, el de aquello que realmente está en juego, en lo fundamental el gobierno, y sin descartar el acceso al poder por nuevos grupos politiqueros, con muy probable respaldo externo, no impide recurrir a la argumentación y al razonamiento científicos.

       Luis Manuel Andrada, católico “confeso y convicto” y dirigente conocido del socialcristianismo paraguayo, interrogativamente le recrimina a su amigo monseñor Lugo, el 29 de diciembre de 2006, en la carta abierta que le dirigió, en los siguientes términos: “[…] No quiero creer que estés empezando a dar muestras de las primeras lecciones que los políticos sabandijas, inescrupulosos y corruptos aplican en su accionar: las leyes del “ñembotavy” y del “pocaré”, tan cotidianos, para alcanzar los objetivos que se proponen. […]”.

       Para el análisis de la política contingente se utiliza el aporte de diversas ramas del derecho positivo paraguayo (constitucional, político, etc.), del Dip, y del más que milenario Corpus iuris canonici, así como de las también ya mencionadas “Leyes orgánicas” de 1929 y de ella sobre todo la “Fundamental” (vide, referencia bibliográfica número 7, en la versión completa en pdf).

       Estos cuerpos de leyes del catolicismo constituyen los pilares normativos, de un lado el jurídico-político y el “constitucional” de la “Ley fundamental”, sobre los cuales se erige el andamiaje institucional y administrativo del Estado de la Ciudad del Vaticano, y, del otro, el Derecho Canónico y sus bases normativas de los bautizados y consagrados, que rigen la vida espiritual de los súbditos históricos de la Santa Sede.

JLSG
Asunción, a 5 de setiembre de 2012
Código del artículo: PA39

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