El pabellón nacional se eleva a los cielos de la tierra y atrás el Templo de la Patria, el Panteón Nacional de los Héroes y Oratorio de la Virgen Santa María de la Asunción, que nos acogen a todos, creyentes y no creyentes, nacionales y gentes de otras tierras. ¡Este Templo-Oratorio representa soberanía entre iguales, Estado de derecho democrático y sociedad abierta, que permiten construir a diario, paso a paso, con justicia y libertad, la condición humana!

domingo, 18 de mayo de 2014

Organizaciones del crimen internacional del narcotráfico, a través de sus sicarios en la frontera brasileño-paraguaya, asesinaron con saña extrema al periodista Fausto Gabriel Alcaraz, de 28 años, director de la emisora “Radio Amambay 570 AM”, en represalia por sus denuncias sobre las actividades de bandas de narcotraficantes, que en esa región binacional imponen su “ley” de violencia implacable y organizada. Esto ocurre en el Paraguay completo, pero no únicamente en la áreas de influencia de las ciudades Pedro J. Caballero (Amambay, Paraguay) y Ponta Porá (Mato Grosso do Sul, Brasil), separadas apenas por una muy ancha gran avenida, de las urbes fronterizas que son y comparten vecindarios sin el menor control migratorio, comercial, financiero, aduanero, policial, militar y de cualquier otra manifestación de la de la Ley y el orden. La ausencia del Estado en ambas ciudades, gemelas idénticas en vicios, transgresión de las leyes, y violencia en extremo, convirtió en verdadero y único “aparato estatal” de la región al poderío fáctico de las organizaciones criminales de narcotraficantes. Apenas conocido el atentado terrorista de los sicarios del crimen transnacional de la narcoactividad, que le costara la vida al periodista, se escucharon voces valientes de algunos colegas suyos que acusan al “senador” (por Amambay), del “opositor Partido Liberal Radical Auténtico” (PLRA), Roberto Acevedo, dueño de la emisora de radio, de haber utilizado a Alcaraz como vocero “periodístico” suyo, y de sus jefes en el crimen organizado, para atacar a sus enemigos, también criminales e impunes, pues la inmensa mayoría de las autoridades nacionales y departamentales son cómplices de las mafias de narcotraficantes, al menos por omisión. Acevedo y su poderosa familia, al igual que su principal enemigo local (hombre de paja “pedrojuanino” de otros criminales de la narcoactividad), el gobernador Pedro González, también “liberal”, tienen guardias pretorianas (mitad uniformados paraguayos y mitad mercenarios), equiparables aquí solo con la seguridad del presidente Horacio Cartes (sospechado igualmente de tener lazos muy estrechos con el crimen organizado transnacionalizado), mientras que Alcaraz carecía, tan siquiera, ¡de un guardaespaldas! Y quien a diario denunciaba a criminales con nombres, hechos, lugares, montos, etc., datos que con sus propios recursos, experiencias y medios, era incapaz de obtener.

José Luis Simón G.
(Presentación-Introducción y selección de
enlaces y textos)
De izquierda a derecha, arriba, el cuerpo tendido y cubierto de Alcaraz, con las cara y cabeza destrozada por los disparos mortales que recibiera en su mayoría en el rostro y cabeza (Fuente: Adn). Derecha, arriba, el hasta ahora impune Fadh Yamil (“patrón del mal” en Mato Grosso del Sur, Brasil) y quien ha tenido “negocios” criminales en el Paraguay, siempre impunes, desde la época del dictador Stroessner, y después de 1989 (Fuente: Archivo abc). En el medio, el vehículo del periodista asesinado, en la entrada de su casa, donde los sicarios le dispararon proyectiles 9 y 40mm (Fuente: Marciano Candia, UH). Abajo, el “narco” senador Acevedo del PLRA (Fuentes: UH y abc). Izquierda, abajo, busto y dibujo a lápiz de Santiago Leguizamón, el primer periodista mártir paraguayo, asesinado en 1991, por haber denunciado a las mafias del narcotráfico paraguayo-brasileño (Fuente: blog de Andrés Comán G.), una de ellas liderada por Yamil, quien durante mucho tiempo tuviera negocios financieros con un “empresario de frontera” paraguayo, Horacio Cartes, entonces fugado de la (in)justicia del Paraguay, y hoy presidente de la República gracias a su inmensa fortuna personal, de orígenes jamás esclarecidos.



No es la primera vez que  se registra el axterminio de un periodista en manos de sicarios del crimen organizado y transnacionalizado del narcotráfico, en el Paraguay, aunque también ocurre lo mismo en Brasil, y en mayor número y ocasiones lógicamente. Pero el de Alcaraz es un caso especial de asesinato escarmentador, pues el joven periodista, acribillado certeramente en el rostro y la cabeza, era el director oficial de una emisora de radio de Pedro J. Caballero, que pertenece a un senador “opositor”, Roberto Acevedo, del Partido Liberal Radical Auténtico” (PLRA).

Acevedo es aliado-subordinado a uno de los “patrones del mal” del Brasil y la región, Fadh Yamil, a quien una pluralidad de voces sanas, entre ellas las del fallecido Santiago Leguizamón, periodista mártir, también asesinado con odio mafioso en 1991, pues investigaba las relaciones de ese tronco brasileño de la narcoactividad local, regional y mundial, con el entonces presidente paraguayo, el general Andrés Rodríguez (1989-1993). Este se había iniciado en tales “negocios” al menos con la anuencia del dictador Alfredo Stroessner, al que derrocara en 1989 para salvar Rodríguez su poder desde el poder, lo que lograra el jefe militar de la “apertura politiquera” de ese año, proceso este que naciera (por sus orígenes) con decrepitud certificada y adelantada.

Desde sus mismos inicios, la exitosamente iniciada “apertura desde arriba”, debido a las ya prevalecientes estructuras de corrupción sistémica que imperaban en el Paraguay y a la subordinación cómplice a tales reglas de juego por parte de los líderes politiqueros de la partidocracia reinante (oficialistas y opositores: históricos, adultos y lo más jóvenes, surgido en el pos 1989). Tales fuerzas formaban un arco desde conservadores extremos, incluso reaccionarios, pasando por reformistas apenas de palabra, hasta llegar a delirantes microagrupaciones “revolucionarias”, muy estimuladas con el surgimiento, en la región, dos décadas atrás, del neototalitarismo castrochavista. Todas sun fuerza y líderes auténticos contemporáneos, hijos, nietos y biznietos de la nefasta y nefanda dictadura stroessnerista de la época de la guerra fría (1954-1989).

Por ejemplo, el “senador” (como tantos otros ocupa una curul gracias a su dinero) Acevedo y su familia (brazos de sectores del crimen organizado en partidos políticos, la prensa y el Parlamento), están enfrentados en una verdadera guerra de mafias de narcotraficantes (es lo que se dice públicamente en la región binacional y fronteriza paraguayo-brasileña), con su correligionario, también “liberal”, Pedro González, el actual gobernador  del departamento de Amambay.

Acevedo y González no serían sino “capangas” o mandos medios paraguayos operativos, de poderosas organizaciones de narcotraficantes que operan en el mundo y en Brasil, y se extienden por el Paraguay y la región, con casi total libertad e impunidad, y que están en guerra por negocios y territorios de influencia. Además, en el Paraguay opera una banda de narcoterroristas de “izquierda”, mal autodenominados por las siglas EPP, e impera una crisis de seguridad ciudadana generalizada, a la que se une la criminalidad común en crecimiento explosivo, y con graves problemas de indefensión, en un contexto de poderosos vecinos con tradición expansionista, y en el marco de la geopolítica del prototalitario castrochavismo, aunque este actualmente se encuentre en crisis terminal.

Pero pasemos a una síntesis de lo más interesante publicado por la prensa local:

“SICARIOS EJECUTAN A TIROS AL DIRECTOR DE RADIO AMAMBAY”
“[…] Sicarios ejecutan a tiros al director de Radio Amambay 570 AM de esta localidad. Se trata del comunicador Fausto Gabriel Alcaraz (28), quien fue asesinado con varios disparos de pistola 9 mm. El hecho se registró este viernes aproximadamente a las 12:40 cuando llegaba a su residencia.

“El ahora fallecido era hombre de confianza del clan Acevedo (el senador Roberto y su hermano José Carlos, intendente de la ciudad) y el responsable de hacer todo tipo de ataques contra personas y malvivientes de la localidad de Amambay […]”.

“ALCARAZ DENUNCIÓ CON NOMBRE Y APELLIDO A LOS MAFIOSOS”

“[…] El senador liberal Robert Acevedo se refirió al asesinato del comunicador Gabriel Alcaraz. Señaló que si bien no le consta que recibió amenazas de muerte, desde su programa de radio denunció ‘con nombre y apellido’ a narcotraficantes de la zona. Acevedo, a cuya familia pertenece la Radio Amambay 570 AM, indicó:Ellos (los narcotraficantes) no perdonan esto, en referencia a las constantes denuncias hechas por Alcaraz, informó el corresponsal de Última Hora, Marciano Candia.

“El político comentó en una improvisada rueda de prensa que conversó con el comunicador aproximadamente 15 minutos antes de su asesinato. ‘Justo estábamos hablando de lo mal que está la sociedad de Pedro Juan Caballero, de cómo la gente idolatra a los narcos’, señaló. Lamentó el desenlace y calificó de ‘insostenible’ a la situación de violencia en Amambay. Alrededor de las 13:00, el periodista fallecido culminaba su habitual programa matutino de radio cuando al descender de su vehículo fue abordado por dos sicarios movilizados en moto, quienes lo dispararon a quemarropa […]”.

“AFIRMAN QUE PERIODISTA ASESINADO ERA EXPUESTO POR SENADOR”
[…] Tras el asesinato del periodista Fausto Gabriel Alcaraz, de Pedro Juan Caballero, el comunicador Aníbal Gómez denunció que su colega era expuesto por el senador Robert Acevedo, dueño de la radio donde trabajaba, ya que este no se animaba a denunciar los casos de los cuales tenía conocimiento. Por otro lado, dijo que hay poca esperanza en cuanto a la reacción de los agentes policiales. ‘El 99 % de la población no cree en el Ministerio Público y la Policía Nacional’, acotó [...]”.

“SENADOR AFIRMA QUE PERIODISTA ASESINADO TENÍA PENSAMIENTOS PROPIOS”
“[…] El senador Robert Acevedo, dueño de la radio donde trabaja el periodista Fausto Gabriel Alcaraz, asesinado el pasado viernes, negó que haya tenido como títere al comunicador, según denunció el comunicador Aníbal Gómez, quien afirmó que el legislador exponía a Alcaraz marcándole la pauta de lo que debía decir. ‘Eso no es cierto, era un muchacho muy inteligente, eso (de que lo tenía como títere) será menoscabar lo que era’, indicó el parlamentario en contacto con radio Ñandutí.

“Sostuvo además que el periodista poseía fuentes seguras, y que ni a él le contaba quiénes eran para resguardar las identidades. ‘Él no era un animal, un chanco; él tenía pensamientos propios’, agregó. ‘Yo no necesito de nadie para hacer las cosas, no es mi manera de trabajar’, comentó Acevedo, que aseguró que siempre se atreve a decir las cosas por sus nombres y que no se calla nada. “ ‘Él (por Alcaraz) sabía a lo que se exponía. Los dos manejábamos informaciones importantes. Pero yo no le decía ‘andá a decir esto’, aclaró. Por otra parte aseguró que no cerrará su radio, e indicó que no seguirá haciendo el tipo de programa de Alzaraz, donde se denunciaba a los narcotraficantes. ‘No creo que nadie más se anime a hacer eso, y yo tampoco voy a estar exponiendo a nadie a eso’, puntualizó” [...]”.

“AUTOPSIA REVELA QUE PERIODISTA GABRIEL ALCARAZ RECIBIÓ 12 IMPACTOS DE BALA”
“[…] Los primeros resultados de la autopsia realizada al cuerpo del periodista Fausto Gabriel Alcaraz, asesinado en la tarde de este viernes en Pedro Juan Caballero, señalan que la víctima acusó 12 impactos de bala, calibres 9 y 40 milímetros. Según indicó Samuel Valdez, el fiscal que investiga el asesinato de Fausto Gabriel Alcaraz, el comunicador recibió 12 impactos de bala. La mayoría de los disparos fueron en el rostro.

“El crimen conmovió a toda la comunidad pedrojuanina, así como al sector del periodismo paraguayo, que sufre una nueva víctima en el ejercicio de la profesión. Instituciones como la Sicom, el Partido País Solidario y el Sindicato de Periodistas del Paraguay repudiaron el hecho. Se tiene previsto que el SPP realice una manifestación mañana sábado a las 8.00 frente a la sede del Ministerio del Interior […]”.

“AL OTRO LADO DEL SILENCIO. LA GUERRA DE NARCOS COBRA LA VIDA DE OTRO PERIODISTA” (por Andrés Colmán Gutiérrez)
“[…] Un periodista radial termina su programa, sale del estudio de la emisora y se dirige a su casa. En la calle, oscuros sicarios le cierran el camino y lo acribillan con varios disparos, buscando acallar su voz para siempre. Es una escena que ya conocemos de memoria, desde hace más de 23 años, pero sigue ocurriendo, sin que las autoridades hagan nada por evitarlo, en la calcinada región del Amambay, frontera seca con el Brasil. Y no por ser una escena reiterativa  deja de seguir causándonos dolor, sobresalto e indignación.

“Hace 23 años le tocó a Santiago Leguizamón, el aguerrido director de Radio Mburucuyá, asesinado al mediodía en la llamada "tierra de nadie", frontera entre Brasil y Paraguay, precisamente en el Día del Periodista. Hace poco más de un año, en febrero de 2013, le tocó a Marcelino Vázquez, director propietario de la radio Sin Fronteras FM, acribillado en las propias puertas de su emisora. Dos meses después, en abril de 2013, le llegó el turno al fotógrafo Carlos Artaza, funcionario de prensa de la Gobernación del Amambay, emboscado y asesinado cuando regresaba a su vivienda.

“Ayer, viernes 16 de mayo, le tocó a Gabriel Alcaraz, un joven periodista de Radio Amambay, que conducía todas los días el programa De frente a la mañana, de 6.45 a 12.00, junto al veterano Kiko Servián, justamente uno de los periodistas que se formaron trabajando con Santiago Leguizamón.

Hace años que existe una declarada guerra entre grupos del crimen organizado, que envuelve a relevantes figuras políticas como el gobernador de Amambay, el ex diputado Pedro González, y el senador Robert Acevedo, también ex gobernador, ambos propietarios de emisoras radiales, en las que los periodistas se ven arrastrados a sostener posturas de ataques o defensas sobre diversos temas. La Justicia nunca interviene mucho.

“Pedro González es el mismo político que apareció hace varios años en una famosa fotografía, participando de una fiesta familiar con el narcotraficante Jarvis Ximenes Pavão. Robert Acevedo es el dueño de la misma radio que, días antes de las elecciones de abril de 2013, reivindicó la figura del empresario fronterizo Fahd Jamil, procesado en Brasil por narcotráfico y lavado de dinero, y acusado de estar vinculado al asesinato del periodista Santiago Leguizamón, para enviarle un mensaje de apoyo al candidato colorado Horacio Cartes, actual presidente de la República.

“El asesinato de cualquier ser humano es siempre repudiable, pero cuando busca acallar labores de denuncia o investigación periodística, contiene circunstancias agravantes, pues atenta contra principios básicos de una democracia. Este nuevo crimen contra un trabajador de prensa plantea un panorama aún mucho más sombrío para el ejercicio del periodismo en Paraguay. Tarea que, sin embargo, se hace más necesaria que nunca [...].

“DENUNCIABA ‘CON NOMBRE Y APELLIDO’ A TRAFICANTES”
“[…] El asesinato del periodista de Radio Amambay Fausto Gabriel Alcaraz (28) fue ordenado por el narcotráfico, sostuvo ayer el senador Robert Acevedo (PLRA), propietario de la citada emisora. Agregó: ‘Él denunciaba a todos los narcos, a los grandes, y ellos no perdonan, y cometieron eso. Esto es cosa del narcotráfico’.

“Acusó al narcotraficante Jarvis Chimenes Pavão de manejar el negocio de las drogas desde la prisión. ‘Ellos (por los narcos) funcionan en cooperativa, deciden en una sociedad quién será asesinado’, indicó. Al ser consultado si con sus expresiones se refería a Pavão, indicó que claro. Desde la cárcel Jarvis maneja todo, le visitan mujeres, modelos, hasta políticos’, sostuvo. Afirmó que en Pedro Juan Caballero ‘hay una ausencia total del Estado, especialmente de sus organismos de seguridad y justicia’. El senador Acevedo también se lanzó contra el Comandante de la Policía Nacional, Comisario General Francisco Alvarenga, al tratarlo de ‘bandido’.

“ ‘La Policía está totalmente vendida. El subcomandante que estaba acá era uno de los integrantes de una gavilla de asaltantes. Todos los que vienen acá lo hacen para recaudar. Todos los fiscales son unos vendidos. Estamos a disposición de los narcotraficantes’, cuestionó el parlamentario. En otro momento, manifestó que la lucha contra el narcotráfico en Pedro Juan Caballero es ‘solo una pantalla para los medios de prensa’. ‘Los narcotraficantes acá andan en caravana, armados con fusiles de guerra automáticos, y nadie los molesta, ni la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) ni nada. Quiero verle a Luis Rojas (titular de la Senad) aquí haciendo allanamientos, y eso no se hace acá en Pedro Juan Caballero’. Indicó que Jorge Rafat es otro de los supuestos capos a quien ni la policía ni la Senad investigan ‘ni molestan’. Rafat es también un supuesto pez gordo del narcotráfico”.

“PERIODISTA ASESINADO A TIROS EN PEDRO JUAN”
“[…] Un conocido conductor de radio de la ciudad de Pedro Juan Caballero murió acribillado por dos sicarios, en la siesta de este viernes. Alcaraz fue asesinado frente a su vivienda.

“Se trata de Fausto Gabriel Alcaraz (28), quien fue atacado por desconocidos que se desplazaban a bordo de una motocicleta cuando llegaba a su vivienda en el Barrio María Victoria, situada en inmediaciones de Radio Mbucucuya.

“De acuerdo con fuentes oficiales a las que accedió ABC Color, los sicarios utilizaron pistolas de 9 milímetros para concretar el crimen. La víctima recibió en total 11 balazos de dos armas diferentes, una calibre .40 y otra 9 milímetros, confirmó el médico forense César Villagra de la morgue del Hospital Regional. Alcaraz era el conductor de un programa mañanero en la Radio Amambay 570 AM.

Un año atrás. “El 25 de abril del año pasado también murió asesinado a balazos en plena vía pública Carlos Manuel Artaza, quien se desempeñaba como fotógrafo y encargado de prensa de la Gobernación de Amambay. Artaza fue interceptado después de haber participado de una caravana en la que estaban celebrando la victoria de Pedro González, para el cargo de gobernador. Por el caso fue capturado el supuesto autor. En aquella ocasión, un testigo implicó en el asesinato de Artaza a Robert Acevedo, quien negó cualquier relación con la víctima.

Guerra política. “Robert Acevedo y Pedro González, ambos del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), mantienen desde hace años una feroz guerra política por el gobierno local. Robert Acevedo fue gobernador de Amambay, cargo que hoy ocupa Pedro González. El actual intendente de Pedro Juan Caballero es José Carlos Acevedo, hermano del legislador, y la esposa de Robert, Zulma Icasatti, es concejala.

“Robert Acevedo, quien fue reelecto senador en abril del año pasado, se encuentra en plena campaña proselitista para ser intendente de Pedro Juan y suplir así a su hermano el año próximo. Ambos políticos se lanzaron en varias ocasiones sendas acusaciones, pero nunca hubo una denuncia formal, ni tampoco las autoridades intervinieron nunca de oficio para esclarecer lo ocurrido […]”.

BREVE CONCLUSIÓN
Por último, tanto en Brasil como en Paraguay, la impresión ciudadana generalizada es que este asesinato mafioso con extrema crueldad, como tantos otros, tampoco será esclarecido, sencillamente porque el aparato de Estado de los dos países, y las instituciones sociales, políticas, económicas, culturales y los valores predominantes en amplios sectores de las respectivas sociedades, están profundamente penetradas por las criminales narcoactividades y sus tan eficientes organizaciones del crimen transnacionalizado de la narcoactividad.

La situación del Paraguay, entonces, se puede sintetizar sin recurrir a la tesis del “Estado fallido”, sencillamente porque en este país no existe Estado, realmente, y el Brasil también experimenta una severa crisis de legalidad, legitimidad y de dominación de su “democracia”, tan aparente como la paraguaya. Todo esto hace que pensemos que en Paraguay, y también en Brasil, la politiquería predominante esté conduciendo a los dos países (como ocurre con otros de la región) a un régimen clepto-narco-crático, que en el caso de consolidarse inevitablemente tendrá muy graves  repercusiones locales, regionales, hemisféricas y mundiales.

Enlaces varios en la prensa paraguaya

http://www.abc.com.py/nacionales/periodistas-piden-justicia-para-alcaraz-1246085.html

http://www.abc.com.py/nacionales/gobierno-condena-asesinato-de-periodista-1245946.html

http://www.abc.com.py/nacionales/reconocen-debilidad-de-la-senad-ante-el-narcotrafico-

http://www.abc.com.py/nacionales/acevedo-esto-es-cosa-del-narcotrafico-1245834.html

 

 

JLSG

Asunción, a domingo 18 de mayo de 2014




viernes, 2 de mayo de 2014

El retroceso que acaba de iniciar nuestra hasta ahora emblemática UNA, Universidad Nacional de Asunción (que ya había empezado a caminar hacia su actualización, con algunas facultades saliendo de terapia intensiva, y otras unidades académicas avanzando diferenciadamente hacia el conocimiento, la ciencia y la tecnología, y sin olvidar la rémora de las estancadas en sus vicios tradicionales), con la reptante votación patrimonialista que eligiera al nuevo rector fantoche, el doctor y casi eterno decano de la Facultad de Veterinaria, Froilán Paredes, es un salto al vacío hacia la universidad títere Gal-Avernista, preocupante anticipo de lo que podría ser un nuevo “Honorio Causa”, actual y local. Este proceso debe leerse como el retorno de los lobisones más reaccionarios (sin perjuicio de oportunistas alianzas castro-luguistas) de lo que resta del peor coloradismo depravado, el de la etapa del neocoloradismo carterista, otro desgobierno más de la Patria paraguaya Humanidad. Quienes hoy llegaron sin dignidad al rectorado, minusculizado por sometimiento a ese tigre de papel que es en realidad el senador Juan Carlos Galaverna, siempre hambriento de violar la Carta Magna porque así cree que oculta su politiquería en declinación irreversible, desde que antes de 2013 un Horacio Cartes, versión “mano de hierro”, gracias a sus faltriqueras bien provistas y mejor lavadas, y recién llegado al Partido Colorado, en su misma Junta de Gobierno, templo por antonomasia y de décadas de los adoradores del autoritarismo y la corrupción (con serios competidores entre “opositores y “revolucionarios” pos 1989), le propinara un sonoro “akápete” (golpe en la cabeza, en guaraní) al ronco vozarrón de Gal-Averno. Este, piltrafa de sí mismo tras tantos pactos diabólicos y ahora achacoso, envejecido en su ambición obsesiva del siempre –para él– esquivo poder, envuelto en su sempiterno denso humo nicotínico de una de tantas adicciones: un cigarrillo tras otro, cultivada con esmero a lo largo de décadas en el opio de los “retiros” semanales del póker de compinches, y quien con fachadas de alaridos y oratoria demagógica presume de ser el déspota pos-stroessnerista número uno, cuando en realidad es apenas un vacío, aparentando ocupar nada menos el que dejara el derrocamiento del “tiranosaurio”, todavía sin heredero en su rol de autori-totalitarismo. ¡Toda una metáfora deplorable, esta de la “una” galavernizada, en la Patria paraguaya Humanidad que clama redención sin ser escuchada por un pueblo aún mayoritariamente huérfano de valores cívicos y carente de líderes, quienes deben ser auténticos, honestos y competentes servidores públicos!

Escribe José Luis Simón G.
A la izquierda, el periódicamente atrabiliario y prepotente senador “neocolorado carterista”.
Juan Carlos Galaverna (o Gal-Averno como lo bautizamos, debido a su liderazgo
politiquero, caudillista-sultanista y autoritario), y a la derecha, el nuevo “rector” de la UNA,
doctor Froilán Peralta, muy controvertido ex decano-señor feudal de la Facultad de Veterinaria
por varias décadas, y aprovechado admirador-partícipe de la dictadura stroessnerista (1954-1989),
ungido por aquél para disputar exitosamente un cargo que administra por año U$S 270 millones
del Presupuesto de Gastos, sabroso asado de tierna tapa cuadril para los paladares
patrimonialistas y prebendarios gal-avernistas, entre los cuales hay de todas ideologías y colores.
Con esta exitosamente pírrica maniobra (y otras, como la defensa corporatista a ultranza 
de parlamentarios politiqueros que deberían haber sido desaforados, para que la “justicia”
los investigase por denuncias documentadas de nepotismo y demás irregularidades),
Gal-Averno vuelve a subir unos puntos desgastantes en la escala de la lucha criolla por la
apariencia  maloliente del poder (este se difuminó después de Stroessner), y cuando la administración “desgubernamental” del presidente Horacio Cartes se encuentra tan en baja, que
en los mentideros políticos asuncenos, desde hace un tiempo ha empezado a hablarse, de nuevo, de otro juicio político, ¡esta vez con complicidad castro-luguista!
(Foto, con ©
www.zanjapyta.com y bajada de Google).


La coyuntura actual es otro diagnóstico de la crisis de Estado en que se agota la apertura política de 1989, que tocó techo hace tiempo,  y entró en el “tirabuzón” de la triple debilidad histórica paraguaya (la fragilidad del ideal democrático en instituciones e inexistentes liderazgos servicio, y un pueblo que muy lentamente avanza hacia la ciudadanía), en momentos en que la región, el continente y el mundo están inmersos en tiempos muy nublados, con algunos tsunami en el horizonte, manifestaciones de la presente crisis de ya de por sí tan grave desorden internacional, que nos grita ¡La commedia (non) è finita!, lo que con mucha facilidad puede transformarse en otro cataclismo mundial, dado el incrementado poder de destrucción en manos de la inhumanidad, que avanza en todos los campos, oprimiendo a la condición humana que hoy carece de los estadistas mundiales capaces de detener el mal, primero, para de inmediato pasar a revertir tal situación movilizando a la Humanidad, jamás derrotada por completo.

Desde luego, lo que ahora ocurre en la “una” no es casualidad ni de exclusiva responsabilidad de Gal-Averno y de su momentáneo escudero Froilán (quien piensa que a partir de ahora podrá despegarse indemne de la “fraternidad” incinerante de su verdugo, quien lo “reptorizó” no en beneficio del novísimo catecúmeno-rector, sino en función de sus propios delirios de poder a cualquier precio), pues el proceso hunde sus raíces en tantas complicidades politiqueras, de variados orígenes partidocráticos y movimentistas pos 1989, con lo peor de nuestro pasado despótico-sultanístico, y que todavía carece tan siquiera de un liderazgo realmente alternativo, ni siquiera como proyecto en formación. Veamos.

EL DESPERDICIO POLITIQUERO DEL DERROCAMIENTO DE STROESSNER
El golpe militar del 2 y 3 de Febrero de 1989, que concluyera con el exitoso y cruento derrocamiento del autoritario general Alfredo Stroessner, puso fin a su muy prolongado régimen (1954-1989) de naturaleza unipersonal y de la época de la guerra fría. Desde sus mismos orígenes golpistas (ejecutados por otros) el dictador había pisoteado la condición humana, tan magistralmente evocada por la narrativa del auténticamente inmortal André Malraux.

Aquel acontecimiento histórico,  estuvo a la vez  “preñado de futuro”  y amenazado por el arraigo tan profundo entre nosotros de las subsistentes napas del siempre excluyente tradicionalismo patrimonialista paraguayo, desde 1954 con los rasgos propios de un régimen sultanístico y prebendario de larga duración. Ese desenlace se había estado gestando en la debilidad proverbial de nuestra sociedad e instituciones jurídicas y políticas, decapitadas como posibilidad histórica inmediatamente después del auspicioso Mayo del Paraguay de 1811, el del inicio del proceso independentista. Entonces el verdugo fue el inicial “despotismo republicano” que nos condujera, inexorablemente según Cecilio Báez, al Armagedón de 1864-1870, el del trágico aut vincere aut mori, la versión paraguaya del  Apocalipsis del evangelista San Juan. De los restos de la Patria todavía humeantes iría a nacer una muy peculiar “república liberal”, en la que constituyeron auténtica excepción las breves etapas de acercamiento sistemático del país real al legal. En el Paraguay, de aquella época, y desde el inicial constitucionalismo, apenas formal, lo que ya era un inmenso paso histórico, nunca pudo concretarse el avance decidido hacia un verdadero republicanismo democrático, entendiendo por tal a uno de los regímenes del Estado de derecho surgido de las ideas de la ilustración y plasmado inicialmente en las revoluciones Americana y Francesa y sus correspondientes procesos político-constitucionales.

El golpe militar del 2 y 3 de Febrero de 1989, sin ninguna duda fue un auténtico parteaguas histórico que instaló políticamente al Paraguay en el siglo XX, muy tardíamente y con no escasas limitaciones, por cierto. Fue todo el inevitable resultado derivado de los condicionantes históricos líneas arriba recordados, que ayudaron a configurar una sociedad que, en lo fundamental e incluso hasta el presente, y a pesar de las sacrificadas luchas libertarias de sucesivas generaciones de sus hombres y mujeres, mayoritariamente se mantiene reacia a proponerse en serio la edificación de un Estado de derecho democrático, el espacio jurídico y político de la sociedad abierta de Karl Popper, preanunciado como la forma legal de dominación desde la plasmación teórica y metodológica de la sociología, el monumental aporte de Max Weber para la constitución autónoma de un nuevo campo de conocimiento.

Sin ninguna duda, y más allá de las intenciones, en mucho hemos demostrado incapacidad quienes, desde la pluralidad de generaciones de compatriotas, que recorren toda la historia nacional, aún no hemos logrado convertir en auspiciosa realidad, y mejor futuro, la siempre postergada combinación de la utopía con la ética de la responsabilidad política. Es hora de repensarnos autocríticamente, desde nuestras individualidades y como integrantes de la sociedad paraguaya en su propia historia, para incorporarnos al bullente e inestable sistema mundial y sin ningún fatalismo interno o externo, para que nuestros intereses nacionales dejen de ser siempre la variable de ajuste de las ambiciones vecinas de aspirantes a imperialismos vecinos, últimamente ideologizados en el disfraz del totalitarismo comunista, supérstite solo en un par de países destrozados (Cuba y Corea del Norte), que se llamó “socialismo siglo XXI”, ahora incluso en proceso de crisis terminal. 

En fin: el 2 y 3 de Febrero concluyó la crisis terminal del autoritarismo stroessnerista, en su parte visible, al menos, con el obligado abandono del país al que inevitablemente se había hecho acreedor el general Stroessner, a lo largo de sus casi treinta y cinco años de reinado autocrático, cada uno de ellos annus horribilis y no mirabilis. Gracias al acontecimiento el Paraguay pudo incorporarse al proceso regional de transición a la democracia e integración, ambos hoy tan viciados, y el último desde su ostentoso bautismo como Mercado Común del Sur, y nacido Tratado de Asunción entre las partes contratantes, en 1991, en la ciudad epónima. Lo acabado de recordar y no pocas cosas más fueron hechas desde la futuridad del 1989 paraguayo, año que lo es también de las  crisis terminales del Chile del autoritarismo pinochetista y del sistema totalitario soviético que no pudo sobrevivir a la catastrófica ingeniería social (la del Gulag) que le diera origen en 1917. Muy lamentablemente, por cierto, aquella ventana paraguaya a la historia, tardíamente abierta, estuvo  comprometida en sus inicios por nuestros propios tiempo y actores, y por eso tampoco pudimos aprovechar de manera plena la oportunidad que abría el contexto internacional de la inmediata posguerra fría, que por entonces se estaba inaugurando en el mundo, entre muchas cosas más a objeto de prepararnos para la realidad de la globalización, ya de por sí arrolladora para las sociedades del Estado nacional westfaliano, mal que bien sometido este al ordenamiento del cada vez más debilitado y quebradizo Derecho internacional, mientras persiste la desregulación casi total del sector financiero mundial hoy con la ventaja de la sociedad en red. Esta profunda asimetría normativa y sociológica ya costó al mundo la crisis financiera de 2007, convertida después también en económica, y más recientemente en la crisis fiscal norteamericana que amenazara con derrapar en una cesación internacional de pagos y en la correspondiente guerra comercial de todos contra todos. Un fantasma recorre el planeta: el de la sensación, casi ya convertida en realidad, de la anomia mundial.

PROMESAS INCUMPLIDAS, Y LIDERAZGOS CLAUDICANTES Y OPORTUNISTAS
Aquél año de la esperanza, el de 1989, lo fue también el de tantas promesas incumplidas, por las deserciones. En grado de responsabilidad, primero la del liderazgo claudicante y sin contenido de pensamiento crítico y de actualidad, que corroía, como lo hace hoy, a la variedad de fuerzas políticas con representación parlamentaria, todas lógicamente autoproclamadas democráticas, sin serlo necesariamente ellas ni sus populistas y vocingleros líderes, los de los “partidos de patronazgo”. En segundo lugar, en modo alguno debe ser olvidada la responsabilidad de una sociedad anestesiada por el miedo y por el acostumbramiento impuesto al anti contrato social del “consenso pasivo”, el del miedo, último peldaño que puede conducir al totalitarismo de cualquier signo.

Para los protagonistas del golpe de 1989, se trató de una auténtica “revolución”. Para gran parte del liderazgo democrático del Paraguay el golpe fue el inicio local de la transición a la democracia. Coincidieron en esta interpretación la mayoría de los científicos sociales paraguayos. Casi uniformemente la tesis resultó aceptada urbi et orbi por actores políticos, académicos, empresariales, sindicales, religiosos, etc., y también por parte considerable de la gran prensa mundial, incluyendo a formadores de opinión e intelectuales, y a líderes de derechos humanos, así como por directivos de las más importantes organizaciones internacionales, gubernamentales y no gubernamentales. Muy pronto hubo consenso en la interpretación del golpe como uno de naturaleza aperturista en lo político, y gestado y ejecutado “desde arriba”, por el entonces más influyente sector militar desprendido de la dictadura stroessnerista, algo que en modo alguno puede ser considerado apenas como un dato más.

Ahora bien dejando de lado el problema de la caracterización del 2 y 3 de Febrero, y otras cuestiones a ello vinculadas, directa o indirectamente, lo cierto es que a partir de entonces y gracias al golpe, los paraguayos también empezamos a recoger algunos frutos de décadas de luchas democráticas infructuosas, que entre sus reivindicaciones centrales habían planteado el ejercicio de las libertades de pensamiento y de su expresión, de acuerdo con los valores e instituciones propios de las sociedades abiertas.

Pero más grave que el sacrificio de los principios y de la propia memoria histórica de luchas por la democracia en el Paraguay fue el resultado que la coyuntura tuvo hacia adelante. El régimen autoritario duraría hasta 1989, pero sus raíces todavía penetran nuestra tierra y horadan su futuro, más allá del devaneo ilusorio de muchísimos, y de la ambición sin límites de no pocos.

Así, de los polvos aportados por las inconsecuencias con el ideal democrático, y de las traiciones a él y en su nombre, en pleno 2014 todavía continuamos hundidos en el lodo totalitario del stroessnerismo, solo que con un modelo infinitamente más perverso, en materia de desgobiernos y de la corrupción sistémica acrecentada. Si todavía sobreviven las libertades, derechos y garantías fundamentales y no ingresamos a una fase de terrorismo de Estado, es porque todavía no hizo falta. Y como era de suponer, tenemos ya el desafío de la banda narcoterrorista del mal autodenominado Epp (Ejército del Pueblo Paraguayo), y las amenazas locales y regionales del castrochavismo, que si bien caminan hacia su crisis terminal, todavía pueden generar grandes daños a la Patria paraguaya Humanidad. Es que la apertura no dio paso a la verdadera transición, para que esta se convierta en la sólida base de implantación de las relaciones propias del Estado de derecho democrático, en beneficio de la nación toda. Sin esto resultará imposible llevar a cabo las transformaciones sociales y económicas que nos urge realizar desde mucho atrás, en pos de un crecimiento económico sin excluidos condenados a serlo por siempre jamás, y que respete los números macroeconómicos sin olvidar la economía de la vida cotidiana.

En sociedades sin memoria como la nuestra, y todavía con enormes incrustaciones autoritarias en su cultura, es mejor equivocarse por exceso de reiteraciones de nuestros males, que incurrir en inapropiados y malamente púdicos y cómplices silencios.

Es oportuno recordar aquí lo que escribiera Weber (en “La política como profesión” [Politik als Beruf ], en 1919), en un largo párrafo donde argumenta, el autor de “Economía y sociedad”, que “[…]la política es precisamente una dura y lenta penetración en un material resistente, y para esto necesita a la vez pasión y mesura. Es una verdad probada por la experiencia histórica que en este mundo sólo se consigue lo posible si una y otra vez se lucha por lo imposible. Pero para esto el hombre debe ser tanto, un dirigente como un héroe. E incluso los que no son ni dirigentes ni héroes deben armarse con esa fortaleza de corazón que capacita  para tolerar la destrucción de toda esperanza; en caso contrario, ni siquiera se logrará realizar lo que actualmente es posible. Sólo tiene vocación para la política  el que posee la seguridad de no quebrarse cuando, en su opinión, el mundo resulte demasiado estúpido o demasiado abyecto para lo que él le ofrece. Solo tiene vocación para la política (y la ciencia) el que frente a todo esto puede responder: ‘Sin embargo’ […]”.

SECCIÓN POSDATA
Posdata 1: Al inicio se habla de “Honorio Causa”, el nombre de una muy buena y durísima sátira, escrita y firmada por un dramaturgo y comediante popular compatriota, don Julio Caorrea, en contra del entonces dictador general Higinio Morínigo, quien abriera las puertas del regreso al poder de los colorados, como lo hicieran al alimón los errores e inconsecuencias de los sectores democráticos y antidictatoriales paraguayos. Invitado por la administración Roosevelt a visitarlo en Washington, D.C., en 1943, en el marco de la política bélica antinacionalsocialista del gobierno de ese gran estadista en la II Guerra Mundial, Morinigo viajó también para restablecer el relacionamiento bilateral entre ambos países, que había comenzado siendo ministro plenipotenciario del Paraguay ante la Casa Blanca, el general José Félix Estigarribia, quien en 1939 ya preparaba su equipaje para regresar al Paraguay en calidad de candidato presidencial de los liberales, impuesto a ese grupo partidario por un grupo de sus jóvenes colaboradores, todos intelectuales de nota y que lo conducirían a su Waterloo politiquero, el del autogolpe de febrero de 1940 que traía en su mochila la carta política antidemocrática de ese año. La estadía de Morínigo en Estados Unidos no se limitó a la capital norteamericana, pues también tuvo una agenda oficial en otras ciudades, que incluyó a Nueva York, en la cual (y, muy probablemente, a sugerencia del Departamento de Estado, para congraciarse servilmente con el dictador paraguayo), nada menos que la ¡Universidad jesuita de Fordham! le otorgó el Doctorado Honoris Causa, y por si fuese poco, en Derecho, que nos exige abrir un proceso en esa importante casa de estudios superiores, de la costa este norteamericana, para lograr que se le case tan inmerecida distinción al ya fallecido ex dictador paraguayo. 

Posdata 2:
Escribo este artículo en la primera de las manifestaciones de mi condición humana, que es la del ciudadano, es decir, en mi carácter de uno de los soberanos constitucionales de nuestro tan precario republicanismo. Y puesto que hasta hoy me desempeño como profesor-investigador del Rectorado en el ámbito de su muy competente y exitosa Dirección General de Posgrados y Relaciones Internacionales, soy consciente de que esta toma de posición me costará una inmisericorde persecución y expulsión de la una [en minúsculas], pues en la UNA desde hace algo más de dos décadas, dentro de los límites de mis modestas posibilidades, también creo haber estado haciendo mínimos aportes en materia de educación superior, a partir de que el histórico buque insignia de nuestro tan deplorable sistema universitario, y educativo en general, iniciara su apertura al debate pluralista y libre, como exige la labor docente, académico-investigativa y científica. Ese nuevo derrotero pos 1989 se inició con las administraciones de los dos últimos y sucesivos rectores, primero con los lentos pero aireadores pasos del Rector doctor Darío Zárate Arellano, que tuvo una continuación progresista y sostenida, en realidad un gran impulso, bajo el rectorado que ahora culmina, el del ingeniero Pedro González, quien entre varios logros más, se ocupó de reinsertar a la UNA en la red de las grandes universidades públicas de América Latina y relacionarla con importantes centros de estudios superiores de los países más avanzados del mundo. En materia de lucha por restituirnos la perdida condición humana, siempre hemos sostenido, y cumplido nuestra palabra, de que no hay precio que nos negaremos a pagar siguiendo aquél pensamiento, del intelectual y político británico, liberal tradicional, del siglo XVIII, Edmund Burke, según el cual: "Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada". Algo válido incluso para quien como el suscrito no se considera un hombre "bueno", pero que por lo menos no hace el mal deliberadamente, con la voluntad de hacer daño a un semejante, y que cuando perpetra un acto tal al menos se arrepiente de ello y busca reparar sus efectos perniciosos. apenas se haya dado cuenta de haberlo cometido, ya sea "motu propio" o advertido por la persona perjudicada u otra.


JLSG
Asunción, a viernes 2 de mayo de 2014



miércoles, 30 de abril de 2014

A los maestros (en su día, que en el Paraguay se celebra cada 30 de abril), y en todos ellos a quienes fueron, son, continúan y seguirán siendo mis maestros, mi sentido y sencillo homenaje de gratitud perenne, que comparte con ustedes este alumno o estudiante vitalicio del extraordinario privilegio que es la vida, la cual desde los desafíos del existir nos permite llegar a Ser, esto último en el sentido de la condición humana plena.

Escribe José Luis Simón G.
Un Maestro universal: “Sócrates de Atenas (en griego Σωκράτης, Sōkrátēs; 470-399 a. C.) fue un filósofo clásico ateniense considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal. Fue maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como discípulo, siendo estos tres los representantes fundamentales de la filosofía de la Antigua Grecia (Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sócrates, el crédito también para la escultura romana del Maestro, del siglo I d.C., exhibida en el Museo del Louvre).


Mis maestros primordiales fueron padre y madre, y mis mayores, entre estos tanto los de la propia familia, la extensa de antes, como aquellos que eran los “parientes” del corazón y el afecto, que heredábamos de las amistades más cercanas de nuestros progenitores. ¡Fue todo un privilegio, casi desconocido hoy, porque la familia ya prácticamente no existe, ni siquiera como concepto! Padre, madre y mis mayores, no eran practicantes de la religión católica que en su mayoría profesábamos: eran creyentes, pero desencantados a raíz de la gran distancia existente entre los sermones y las prácticas de los predicadores, con las honrosas excepciones de siempre. Mis hermanos y yo estudiamos en colegios y universidades católicas, que no influyeron en nuestras convicciones y creencias, al menos tanto como el orar en familia y el sentir al buen Dios, gracias a la piedad de padre, madre y mayores. En mi caso particular (creo que también lo experimentaron mis hermanos) mi fe en el Nazareno sobrevivió a todas las crisis existenciales e intelectuales gracias al hogar-templo: el culto religioso privado, a los antepasados y al Dios o a los Dioses, que mucho después supe que era un fenómeno multicultural y pluricivilizacional, por ejemplo en la antigüedad romana y en las más que milenarias culturas asiáticas.

Regresando a lo de la genealogía de mis maestros, después de los primordiales casi enseguida se sumaron a ellos, de manera sucesiva, quienes fueran mis maestros en la escuela, en el colegio (básico y bachillerato) y en las universidades por las cuales pasé. ¡Fue otro privilegio el haber podido acceder a la educación formal, a la que en nuestro país siguen llegando minorías de minorías! En esos tiempos en que yo era de “profesión” estudiante, las instituciones educativas en nada se parecían a una de las más lucrativas industrias sin chimeneas de hoy, la de venta de títulos y pergaminos, incluyendo doctorados y posdoctorados. Creo firmemente que numerosas de las “universidades privadas”, de todas las categorías (¡algunas son exclusivas para jóvenes de familias al menos ricas!), no son sino eslabones de  sangrientas cadenas del crimen organizado, para lavar dinero…

No todos mis maestros y maestras tuvieron el privilegio de asistir a escuelas, colegios y universidades. Pero ellos y ellas eran sabios, y en consecuencia humildes, y también coherentes entre lo que pensaban, decían y hacían. Solo la sabiduría puede hacer que demos el gran salto del parecer al ser.

Las bibliotecas bien provistas y de obras cuidadosamente seleccionadas, respetando la gran conquista de la humanidad que es la libertad de pensamiento (sin la cual las libertades de expresión y otras garantías constitucionales carecen de valor), las  de padre y madre y de mis abuelos maternos, y de mis mayores, me conectaron con maestros de todas las culturas, lenguas, sexos, creencias y no creencias, ideologías, escuelas, especialidades, épocas, países, clases sociales… ¡En nuestro hogar nunca existió la censura y sí el estímulo para la lectura, el estudio, la reflexión y el debate! Así también se descubre que inteligencia y conocimiento son una cosa y la sabiduría otra, proceso en el cual además nos ayudan los arandú ca’ati (sabio del campo, sin estudios formales, en guaraní), más arriba mencionados. La inteligencia cultivada nos conduce al conocimiento conocimiento en diferentes niveles y campos, racional y/o empíricamente. La sabiduría es el conocimiento verdadero, que acaso tiene como primer enseñanza que no debemos aspirar a ser omniscientes, algo imposible, por cierto, y que el saber, desconociendo valores superiores (justicia, verdad, compasión, misericordia, en fin, humanidad) nos impide que la ética se transforme en la moral de cada existencia. Sin ello la condición humana no existe.


ALGUNOS PENSAMIENTOS SOBRE LA EDUCACIÓN Y LOS MAESTROS

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

El maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío.
Horace Mann (1796-1859) Educador estadounidense.

No podemos modelar a nuestros hijos según nuestros deseos, debemos estar con ellos y amarlos como Dios nos los ha entregado.
Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.

Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad.
Diego Luís Córdoba (1907-1964) Abogado y político colombiano.

Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender.
Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.

Yo no enseño a mis alumnos, solo les proporciono las condiciones en las que puedan aprender.
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos.
Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.

(La recopilación de citas http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=204 es un aporte de mi maestra en redes, María Isabel López Garcete).




JLSG
Asunción, a miércoles 30 de abril de 2014

lunes, 28 de abril de 2014

La entrega de la fecha es un modestísimo homenaje al sacrificio de su propia vida, no querido por Santiago Leguizamón, pero tampoco –pudiendo hacerlo– rehuido por él. De no haber evitado su inmolación justificándose en el miedo que es silencio, convirtiéndose en un periodista que se compra y se vende, habría sobrevivido con la existencia falsa de la muerte verdadera, negándole la coherencia del morir altruista, su vida verdadera. Esto solo fue capaz de hacer el camusiano hombre rebelde Santiago Leguizamón, de convicciones acrisoladas de auténtico periodista. Poco antes de la crónica del terrorista asesinato por encargo, del periodista-mártir Santiago Leguizamón (1991), y no simple homicidio como dicen tantos doctores en camuflajes y efectos especiales que ni Spielberg y todo Hollywood son capaces de montar, fue anticipada la “crónica de una muerte anunciada” y públicamente por uno de los interlocutores del diálogo (Humberto Rubín) transcripto en el vídeo difundido en estos días por el matutino local Última Hora (UH), al que se accede desde los siguientes enlaces: Entrevista a Dante Leguizamón http://www.ultimahora.com/dante-leguizamon-no-es-facil-ser-hijo-un-periodista-martir-n789035.html, y vídeo de la entrevista al hijo del mártir: https://www.youtube.com/watch?v=UHnx5kMd3OA, y http://youtu.be/UHnx5kMd3OA. Santiago Leguizamón, materialmente murió del atentado que le tendieran los terroristas del narcotráfico, lo que fue posible porque la prensa poder fáctico lo dejó solo, por miedo algunos de sus exponentes, otros por inmundos intere$e$

Escribe José Luis Simón G.
Dante Leguizamón, uno de los hijos del periodista mártir paraguayo,
Santiago Leguizamón, asesinado en un atentado terrorista del crimen
Organizado, en Pedro Juan Caballero, Amambay, en 1991, frontera
seca con Brasil. Atrás una escultura que perenniza su memoria, obra
del genial escultor nacional contemporáneo, Herman Guggiari. Todos
los 26 de abril, aniversario del asesinato, con las excepciones de rigor,
prensa y periodistas locales, “lloran” el sacrificio de Leguizamón y la
impunidad de los criminales, ideólogos y financistas. Todos los
indicios indican que, entre politiqueros, autoridades y empresarios de la
prensa, Humberto Rubín es uno de los que conocen la identidad de los
protagonistas del “iter críminis”, que no es un acertijo, envuelto en una
incógnita y encerrado en un misterio (Foto de Andrés Colmán
Gutiérrez, de Última Hora).

Hay un parlamento inicial y de superficie –en el vídeo–, subtitulado y audible, y otro que se lee, literalmente, en las inflexiones sin estridencias de las palabras, no únicamente pero sobre todo de la casi ya víctima mortal de los en este caso anunciados y más que presumiblemente conocidos sicarios y mandantes. La fatalidad esa mañana cernió a Santiago Leguizamón, quien sigue vivo como ideal que ilumina el camino, para muy pocos de sus auténticos amigos y colegas, que sin duda los tuvo, pero quien de inmediato fue embalsamado por los intereses creados, convertido en la ofrenda ritual y anual del sacrificio mediático, preparado por tantos falsos profetas de la condición humana y de la defensa de los débiles y perseguidos, que son la mayoría de los organizadores de cada 26 de abril: ¿”periodistas” amordazados? ¿sindicaleros del SPP que nunca se atrevieron a investigar en serio y a llamar a los narco-terroristas por sus nombres, por todos conocidos y aportando las pruebas? ¿defensores de los derechos humanos? ¿propietarios y por ello directores de medios y de sus escribas de tantos silencios para ocultar los hechos? ¿legiones de “revolucionarios” traidores a la Patria paraguaya Humanidad?

(Escoja una, Ud., sufrido lector, de las categorías del listado último, o agregue las que faltan, de toda suerte de necróforos humanoides, quienes lucran con la memoria de personas venerables, que dejaran las formas terrenales, sacrificando hasta el amor a los suyos, para convertirse en arquetipos de valores humanos que no cotizan en ninguno de los mercados de precios materiales de quienes convertidos en sus “hagiógrafos”, esconden las miserables existencias que llevan, de roedores bípedos y de erguida columna vertebral base de la alquimia del cerebro, que no es nada sin la luz de la justicia y de la misericordia, esto es de un espíritu superior).

El diálogo con que se inicia el vídeo está entre el cielo y el infierno. Como en las tragedias griegas todo habla, elípticamente, de la inevitabilidad de la muerte, de quien en este caso muere-vive, y a la vez con condimentos del realismo mágico, y como tal trágica realidad inexorable, porque en el hasta ahora, tranquilo e imperturbable quehacer del crimen organizado de nuestra frontera seca con el Brasil, que es el verdadero poder, fáctico, en esa zona y en gran parte de los dos países unidos por ese agujero negro, sanguinario desde siempre y con vocación genocida. Allí, repentinamente se interpuso alguien que abrazó el periodismo no como instrumento de sumisión de matanzas (por tráficos de ilegales drogas, ambición de riquezas y poder, por ideologías históricamente fracasadas, etc.), ni ambicionando fama y premiaciones, sino con la purificadora y noble misión de no callar la verdad, aunque su vida material deba ser consumida en el compromiso supremo, no de “la hoguera de las vanidades”, sino en el altar de la ética profesional, convertida en moral de una persona, Santiago Leguizamón.

El demostró que el mal no es ineluctable, para un auténtico “hombre rebelde”, y quien todavía carece de un émulo de los autores griegos de tragedias, o de un (enamorado o no) Shakespeare (de celebraciones multicentenarias en estos días, en el mundo civilizado cada vez más diminuto en el Paraguay, la región y el orbe), para captar en una obra hasta las invisibles partículas componentes del autosacrificio de la propia vida ofrendada, por quien nos enseñara sin redobles de tambores que los héroes no nacen solo en las grandes carnicerías “humanas” que llamamos guerras y acciones bélicas. Es más: Santiago Leguizamón nos recordó también que los auténticos héroes casi nunca triunfan de inmediato, porque están destinados a ser la simiente-luz de quienes libremente, como él, se atreverán a seguir su ejemplo…

VIDA FALSA Y MUERTE VERDADERA: EL MORIR ALTRUISTA DE LA VIDA-VIDA
(“ultimahora.com: conversación entre Santiago Leguizamón y Humberto Rubín, viernes 26 de abril de 1991. Audio Radio Ñandutí”. Inicio dialogado de un vídeo de Andrés Colmán Gutiérrez, subido por Última Hora a Youtube):

Santiago Leguizmón (SL) –…un día como hoy aparece “El Paraguayo Independiente”, ¿verdad?...

Humberto Rubín (HR) –Sí, señor…

SL –Y es el día del Periodista Paraguayo, así que un homenaje especial a, en tu persona, al periodismo nacional.

HR –Muy bien. ¿Cómo están tus presiones, cómo está todo? Te pido, por favor, que te cuides, Santiago.

SL – ¿Todavía querés que me cuide?

HR –Mucho más que antes, ahora.

SL –Mmm. Vos escuchaste algún dato importante por ahí…

HR –Sí, sí…

SL –Jejeje.

HR –No, no, no es para reírse, Santi.

SL –Hay dos clases de muerte, Humberto. Una es la muerte material, y la otra es la muerte cuando uno abandonó la ética y… la voluntad de trabajo. Muchas gracias, buenos días.

Aquí termina la transcripción de la conversación entre Santiago Leguizamón y Humberto Rubín, vertida en el papel por el periodista que escribió como cada año desde 1991, sobre Santiago Leguizamón, para el diario Última Hora de Asunción, en el que lleva décadas sobresaliendo, y no solo en ese medio de prensa: Andrés Colmán Gutiérrez, además “escribidor” de buenos relatos narrativos y de excelentes reportajes periodísticos, que a muchos nos hacen desear que continúe creando otras prometedoras páginas, incluyendo en ellas a varios de sus trabajos de reportero, que contienen esbozos llamativos de sus fantasmas literarios, que se le escapan en busca del existir a sus crónicas, pues como decía Gabriel García Márquez (el gran escritor colombiano que falleciera hace días, merecedor del Nobel de literatura desde antes de serlo, y que de su vida condenamos la manifiesta complicidad que mantuviera con el genocida totalitario comunista, Fidel Castro, la peor de todas para un periodista-escritor-periodista: la del silencio), el mejor oficio del mundo es el de periodista, que a tantos acercó a lo mejor de la moderna y actual creación narrativa para deleite de sus lectores, uno de los cuales es el “perpetrador” de estas líneas.

Pero, regresando a lo de la transcripción, quisiéramos escuchar y leer también lo que sigue diciendo Rubín, cuando ya se ha retirado del audio Santiago Leguizamón, quien continúa vivo en su solitario y ejemplar testimonio de la moral de su ética inmortal, ya que tan solo pudieron matarlo físicamente, para él y su filosofía existencial apenas una de las muertes posibles de un ser humano, la más leve, porque la muerte mortal, es otra y definitiva, de la que son ejemplos los muertos en vida: aquellos que optaron por continuar viviendo la falsa existencia de quienes se creen humanos, se dicen periodistas de inmenso poder mediático y de fortunas inmensas, erigidas estas sobre silenciar lo peligroso-poderoso-oculto. El silencio, el ocultamiento, más que tantas mentiras que desfiguran la realidad, es la verdadera industria sin chimeneas de la prensa canalla, o poder fáctico, porque calla-nescamente se auto$ilencia.

La mentira y/o el silencio. Por ambos medios suele la prensa ejercer de vocera de los poderosos, lográndolo muchas veces, e incluso por bastante tiempo. Los poderosos también son en ocasiones los que se dicen de “abajo” y excluidos, como los narcoterroristas del mal autodenominado Epp. La prensa canalla (“¡miente, miente, que algo queda!”) produce réditos. Hasta que todo se viene abajo cuando se descubre que la más horrenda de las mentiras del ser humano que se dice periodista, o de cualquier actividad, aparentemente legítima y triunfadora y exultante en oropeles, y que muchos desorientados y/o descarriados envidian, está erigida antes que nada sobre abyectos silencios cómplices, los de quienes deciden sobrevivir a cualquier costo (que pagan los demás, las víctimas previamente seleccionadas por poderes impunes del Averno en la tierra), y por ello son beneficiados materialmente de manera inmensa, es decir, muy bien retribuidos, y con participación en la esencia nauseabunda de la parte alícuota de poder que les toca, todo obtenido al precio de acabar terrenamente con existencias humanas ejemplares. Y lo que es peor: ¡con su memoria, disfrazada de recordación imborrable!

SANTIAGO LEGUIZAMÓN Y EL CASO CABEZAS DE “PERFIL”
La dirección-empresa del grupo multimedia “Perfil” de Buenos Aires, es un ejemplo de que existen empresarios dueños de medios que a la vez son periodistas y que saben, y practican, la ética del verdadero periodismo, un servicio público de extraordinaria importancia para que el ciudadano-soberano (al menos constitucionalmente) siempre se encuentre bien informado, la base de la ciudadanía participativa y fortalecedora de las instituciones democráticas y de la sociedad abierta. Cuando los sicarios de uno de los “patrones del mal” de la Argentina del menemismo, Alfredo Yabrán, asesinaron al reportero gráfico José Luis Cabezas, en ese tiempo del semanario “Noticias”, los politiqueros de siempre impidieron que la policía, los fiscales y la justicia cumpliesen con sus responsabilidades y obligaciones constitucionales.

Eso no arredró a la empresa-dirección y tampoco a los periodistas del grupo “Perfil”, y a los de otros medios, quienes durante años se dedicaron a investigar periodísticamente el crimen del colega asesinado, hasta llegar a demostrar, siempre por medios legales y legítimos, toda la trama de la conspiración urdida por los poderes fácticos del crimen organizado en Argentina, lo que finalmente posibilitó que se hiciera Justicia con José Luis Cabezas. Todos los años, desde su muerte por encargo, Cabezas es recordado por los medios del grupo “Perfil” y muchos otros, pero a diferencia de aquí, con el caso Leguizamón, habiendo demostrado allá que la impunidad no es ineluctable cuando hay personas e instituciones, periodistas y medios en este caso, dispuestos a luchar en serio por la Justicia. Exactamente lo contrario de lo que ocurre en el Paraguay con el asesinato de Santiago Leguizamón, crimen todavía sin castigo, para los sicarios y sus mandantes.

Las palabras de Rubín en el diálogo con Leguizamón dan a entender que él sabía que el atentado era inminente, y permiten inferir que conocía las identidades, si no de los “gatillo fácil” del terrorismo criminal, de los ideólogos, financistas y cómplices del asesinato. Si Rubín tenía conocimiento de tales antecedentes es muy probable que haya compartido la información con integrantes cercanos de su clan (familiares, amigos y empleados) y con sus colegas dueños de medios y no periodistas, como Aldo Zucolillo (abc), y Demetrio Rojas (UH) entonces. Todas las cabezas mencionadas tienen conocimiento de la existencia de los poderes fácticos locales, regionales, continentales… Igual sucede con no pocos periodistas de los medios mencionados, y propietarios-directores de otros, al igual que con “revolucionarios” y “defensores” de los DDHH.

¿Qué ocurre entonces para que, por ejemplo, Andrés Colmán Gutiérrez, en pleno 2014 todavía diga que el asesinato sicario-terrorista de Santiago Leguizamón sigue impune? Aunque varios de sus ejecutores ya están muertos, después de haber sido víctimas, a su vez, y por otras “deudas”, de sus propios métodos, y por lo visto de sicarios y jefes más poderosos en la región que quienes les ordenaron matar (y lo mataron) el cuerpo del colega paraguayo, porque las amenazas no habían logrado quebrar su ética profesional ni moral de vida. ¡Con la mitad de los recursos, y del tiempo destinado por UH a “investigar” la inconcebible historieta de la presencia del fugitivo Adolfo Hitler en el Cono Sur latinoamericano, incluso de paso por el Paraguay, aquí se habría llegado a lo mismo que en el caso Cabezas!

¿No se trata esto, cuando menos, del hecho punible de obstrucción a la Justicia y de complicidad por tan oprobioso cuan denigrante silencio nacido del terror de tantos en decir lo que saben? Esta impunidad hunde sus raíces en el aparato de Estado, en los poderes fácticos y… ¡en los mismos medios de prensa y periodistas! Y para quien con toda legitimidad se pregunte que hizo el autor de esta nota para no ser cómplice de tantos aliados por omisión, debo recordar que entre los varios intentos realizados para investigar el atentado narco-terrorista que costara la vida a Santiago Leguizamón, en diversos medios por los cuales había pasado profesionalmente, uno fue públicamente difundido por Radio Ñandutí, un 26 de abril de casi dos décadas atrás. Dirigía su programa Humberto Rubín y le acompañábamos Zucolillo, Rojas, y el suscrito, quien en un momento dado, y a raíz de las críticas que hacía sobre el pobre papel de la prensa en la tragedia mencionada, la respuesta de los tres fue autoexculpatoria: ¡no había periodistas capaces de arriesgarse en tan peligrosa investigación! Entonces, y como ya antes lo habían hecho otros, también JLSG se ofreció para integrar un equipo de periodistas de todos los medios coaligados para una tarea semejante. Esto conllevaba el ofrecimiento de liberar de cualquier responsabilidad a los periódicos concernidos, en el caso de más atentados terroristas fatales en contra de los periodistas investigadores del crimen de Leguizamón. La respuesta cambió un tanto, entonces: ninguno de los empresarios-directores querían más muertes de periodistas…

EL PA´Í ARKETA, DE LA VIEJA Y DIGNA RADIO CÁRITAS, EN EL CASO DEL CAPITÁN ORTIGOZA Y OTROS
A inicios de los años de la década de los sesenta, el régimen despótico-autoritario del general Alfredo Stroessner y sus “neocolorados stroessneristas” iniciaban proceso de consolidación del autoritarismo. El ministro del Interior, Edgar L. Ynsfrán, con justicia calificado de “industrial del terrorismo” del aparato de Estado, por un lúcido líder opositor (¿Juan G. Granada, “el febrerista”?), había urdido el supuesto asesinato del cadete militar Alberto Anastasio Benítez, en el marco de una inexistente conspiración castrense, encabezada por el entonces capitán Napoleón Ortigoza, uno de los más distinguidos y antiguos jóvenes jefes de nuestras FFAA, que se resistían a plegarse a los desmanes del  desorden dictatorial. A él y a sus co-conspiradores les imputaron la muerte del cadete, quien en realidad había muerto en la policía política, víctima de las torturas a las que fue sometido, para que denunciara el inexistente golpe de Estado “en preparación”.

Al cabo de más de un año de atroces torturas y prisión padecidas por Ortigoza, sus camaradas y subordinados, con todo el aparato de Estado al servicio de la confabulación, para impedir que se llevase a cabo un supuesto golpe, y cuando la “causa” había llegado a “autos para sentencia” en la denominada justicia militar, y la orden superior ya tenía decidida la “pena de muerte” para los acusados, y sin libertad de prensa, una sola voz periodística se escuchó desde los micrófonos valientes y proféticos de Cáritas, todavía en pastorales manos franciscanas. Fue la de uno de sus grandes directores (“¡o tempora, o mores!”) fray Josué Arketa, quien bajo secreto de confesión se había enterado de la verdadera historia del “siniestro complot subversivo”, totalmente preparado por Ynsfrán y con la complicidad de mandos militares y altas autoridades del régimen, todos comportándose como lo que eran, poderosos fácticamente.

En uno de sus programas habituales de las noches de domingo, el padre Arketa dijo, y asumió su responsabilidad, que de ser condenados a muerte los acusados él revelaría las verdaderas identidades de los ideólogos y sicarios de la dictadura, que habían creado el “caso Ortigoza y otros”, a objeto de endurecer la represión y fortalecer a la dictadura. El “juicio” concluyó con una sentencia de pena privativa de libertad para cada “conspirador y asesino”, también inhumana e injusta, que por décadas padecieran Ortigoza y otros militares. 

En el caso posterior de Santiago Leguizamón, y tan lejano en el tiempo, Humberto Rubín, a quien le gusta autoelogiarse como uno de los ¿más duros y valientes opositores a la dictadura de Stroessner, sino el principal?, es obvio que recurrir a la justicia, autoridades fiscales y a la policía en nada habría protegido al periodista todavía vivo en PJC. Pero muy bien podría haber jugado la “carta Arketa”, la de decir desde sus micrófonos que si algo le ocurría a Santiago Leguizamón, él denunciaría públicamente a los sicarios y a sus mandantes, financistas e ideólogos. Humberto Rubín, dio a entender innumerables veces que desde siempre supo quienes decidieron atentar contra Santiago Leguizamón, porque ni habían logrado comprarlo y tampoco amedrentarle. Si Rubín no arriesgó su vida, y se limitó apenas a decir lo que está grabado y reproducido, en papel y en el vídeo, es porque como muchos otros, desde hace tiempo, optó por vivir a medias, es decir callando lo que sabe, que es mucho, sin la menor duda, a diferencia de Santiago Leguizamón (al que Rubín y tantos otros siempre recuerdan ritualmente, y no solo una vez al año), quien sacrificó su vida terrestre para no perder su ética profesional y su moral de vida.

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Asunción, a lunes 28 de abril de 2014